Baleares ha desbancado Catalunya como la comunidad autónoma líder en turismo extranjero durante la temporada alta, una situación que el sector evalúa con atención ante el temor de pérdida de competitividad. El territorio catalán ha sido históricamente el primer destino para los visitantes internacionales en España, tanto en el conjunto del año como en el verano. Ahora bien, la pandemia de covid ha marcado un punto de inflexión.
En 2020 y 2021, todavía con fuertes restricciones a la movilidad en marcha, el archipiélago cogió la delantera. Empresarios del ramo y responsables políticos catalanes señalaron entonces que se trataba de una “flor de un día” debido a la excepcionalidad de la covid. “Volveremos a ser líderes”, repetían varias fuentes entonces. Sin embargo, la situación se ha consolidado. Catalunya ya no es la comunidad que más viajeros extranjeros atrae de junio a septiembre, indica el último informe sectorial sobre turismo de Caixabank Research, con las consecuencias que ello tiene sobre el gasto.
Aunque descienden los viajeros entre junio y septiembre, Catalunya sigue líder en el año
En total, las islas recibieron más de 9,5 millones de turistas internacionales en la temporada alta, un 2,3% más que en el mismo periodo del año anterior. La diferencia es aún más notable si se compara con el verano del 2019, con un crecimiento del 10% –ver gráfico–.
Por contra, Catalunya ha perdido un 4,2% de viajeros extranjeros en seis años, hasta alcanzar los 8,56 millones en el 2025. Se trata de la comunidad con la mayor caída respecto al 2024. Le sigue Madrid, con un descenso del 1,2% interanual, si bien crece un 18,4% frente al 2019.
El análisis de Caixabank Research a través de los datos del INE destaca igualmente el ascenso de Andalucía. La comunidad que preside Moreno Bonilla encabeza el incremento de llegadas de turistas extranjeros en el verano del 2025, con 300.000 visitantes adicionales, hasta alcanzar los 6,2 millones. De esta manera, se ha situado como la tercera autonomía más visitada.
A priori, el freno al crecimiento turístico en Barcelona se alinea con la estrategia de primar la calidad frente a la calidad. Hace años que las principales empresas del ramo y los gobiernos apuestan por buscar un turismo de más valor. Esto es: menos turistas que gasten más.
Pero si bien es cierto que el gasto total aumentó en Catalunya un 3% interanual en la temporada alta del 2025, el incremento queda por debajo de la evolución de la inflación. Además, se trata del aumento más modesto entre las regiones que más turismo internacional concentran en España.
En cuanto al gasto medio diario, creció un 5% interanual en territorio catalán, más en línea con el crecimiento de la inflación turística en ese período, pero similar a los medios del país (6%). Andalucía sobresale otra vez en este indicador, puesto que el gasto diario creció un 10% en verano, lejos de la comunidad donde más aumentó. En el conjunto del año, Catalunya sí permanece como el primer destino del turismo extranjero, lo que indica una desestacionalización de la actividad que da estabilidad al empleo.
Barcelona y las otras provincias logran mantener el gasto, pero por debajo de la inflación
Este fenómeno es general en toda España. El análisis de Caixabank muestra que, aunque los meses de verano siguen sumando el mayor volumen de actividad, crece de forma sostenida el peso de los viajes fuera de temporada alta. El interés por destinos rurales, verdes o menos masificados —País Vasco, La Rioja, Navarra o Castilla-La Mancha— también va al alza, mientras que los destinos clásicos de sol y playa muestran una evolución más estable. La diversificación territorial empieza así a convertirse en una dinámica real del mercado.
El otro gran vector de cambio es el perfil del viajero. Gana peso el turista de lujo, el senior o de larga distancia, que concentra una parte muy alta del gasto. Aunque representa apenas un 3% de los turistas, el segmento premium aporta en torno al 20% del diseño presencial. Si un viajero convencional gasta unos 46 euros diarios, uno adinerado gasta una media de 731 euros.
El archipiélago ha crecido un 10% en seis años y ya concentra el 23% de toda la actividad turística
Otro de los colectivos que está impulsando el turismo en España, en especial en las áreas rurales y fuera de temporada alta, es el de personas mayores. Ya concentran el 16% del gasto y mantienen activos destinos que sin ellos caerían en la estacionalidad.
Para este año, las perspectivas siguen siendo positivas pese a las tensiones geopolíticas y la ralentización de la economía de los principales emisores de viajeros para España, como Alemania o Francia.
Caixabank estima que el PIB turístico crecerá un 2,5% en 2026 y un 2,7% en el 2017, ritmos comparables a los del año pasado y que suponen retomar los niveles de antes de la pandemia. El peso del sector aumentará así ligeramente por encima del 13% del PIB. El turismo, pues, se mantiene como un motor de la economía del país.
