Cualquier lector puede ser el protagonista de esta historia: el gerente del banco del que es cliente lo llama por teléfono y le ofrece, en teoría, una oferta tentadora: un crédito personal a una tasa de interés más baja ya un plazo más extenso.
Las ofertas son bien estudiadas por los bancos: van dirigidas especialmente a clientes de largo historial o bien con cuentas de sueldo.
Bancos ofrecen créditos con menor tasa y más cuotas
Bancos como BBVA y Galicia ya ofrecen líneas para el consumo a 72 meses. Buscan, de esa manera, que la cuota mensual sea más baja, de forma que al cliente le sea más leve afrontarla.
De hecho, los vendedores del BBVA prometen un “nuevo plazo, mejor tasa para vos. Alcanzá tus metas con cuotas que se adaptan a tu ritmo”.
La tasa nominal anual de estas líneas asciende al 59% anualbien por debajo de lo que venían ofreciendo hasta ahora.
Los créditos y el consumo, en caída
Existe un contexto bien claro sobre el que se apoya la flamante estrategia de los bancos: un consumo que se ha ralentizado, con créditos que también vienen en caída.
Para peor, la morosidad de los créditos ya otorgados viene en franco aumento y los bancos se volvieron más renuentes a prestar. Por eso se pusieron más selectivos a la hora de otorgar fondos a sus clientes.
“La tendencia expansiva se ha detenido, exhibiendo señales de agotación que sugieren un escenario de mayor cautela para el 2026″, apuntó un informe de Bastien Consultores. Para los especialistas, el último mes del año pasado fue “un punto de inflexión”.
En el último mes de 2025, el financiamiento con las tarjetas de crédito registró un crecimiento marginal del 1.5% y se registró una caída real del -1.0% en los préstamos personales, lo que marca la línea roja en el consumo.
Crece la morosidad en las familias argentinas
La morosidad en los créditos bancarios se elevó, en el caso de las familias, al 8,8% en octubre, 4,5 puntos por encima del valor de marzo pasado (+5,3 puntos interanual), según el Banco Central.
“El desempeño en el período fue explicado principalmente por las líneas al consumo (personales y tarjetas) y, en menor medida, por los préstamos prendarios”, sostuvieron los técnicos del organismo.
La clave del incremento de la irregularidad hay que buscarla en que, a diferencia de lo que sucedió en el pasado cercano, las cuotas ya no se licúan con la inflación.
Sin esa licuación, a las familias se les hizo más difícil pagar las cuotas. Incluso hay que tomar en cuenta que ese endeudamiento se dio a tasas de interés elevadas, bien por encima de la evolución de los ingresos.
Tanto es así, que la morosidad en los sectores más rezagados de la sociedad, que no tienen acceso a los bancos y se endudan en financieras a cortos mucho más elevados, ya supera el 20%, dijo un iProfesional el economista Sebastián Menescalfdi, de Eco Go, quien lleva estadísticas sobre esa franja de endeudamiento.
Personas humanas y GBA, en la mira
En los bancos tomaron notas de los últimos registros oficiales.
“El 10,1% de los créditos a personas humanas presentan atrasos mayores a 30 días, El peor ratio de la última década”sintetizó el último informe de Pablo Curat, ex director del BCRA y especialista en el sistema financiero.
En el GBA, la mora trepa al 14,1%, asegura el reporte de Curat. “Es la región más afectada”.
Otro rasgo de este escenario es que los bancos extranjeros presentan la mejor calidad de cartera y los privados nacionales la peordebido a la mayor incobrabilidad en créditos personales y prendasrios. Los públicos con menor mora en créditos a individuos.
Si bien el informe de Curat es anterior al último informe del BCRA, resulta revelador de la geografía de la deuda de las familias.
Crece la deuda en los hogares
Según los datos oficiales, un 23,4% de los ingresos de las familias se destinan al pago de cuotas mensuales.
El informe del BCRA lo dice así: “Se estima que la carga asociada a los servicios de la deuda bancaria de las familias representó 23,4% de la masa salarial registrada”, destacó el BCRA.
Da cuenta de un salto de 4,5 puntos respecto de la medición anterior, y revela la dificultad que tiene la clase media para pagar las cuotas sacadas en los bancos en los meses anteriores.
Se trata del nivel de endeudamiento más elevado de las últimas décadas, y que llevó a un salto en los niveles de morosidad que empieza a verso como alarmante.
