O Brasil ocupa el quinto lugar entre 216 países em novo relatório global sobre desigualdade de renda.
El 10% de los brasileños en el topo de la pirámide de rendimientos per cápita capturam el 59,1% de la renta nacional, mientras que la metade mais pobre fica es apenas el 9,3%. El país aparece atrás apenas de África do Sul, Colômbia, México e Chile.
En la relación de concentración de riqueza, que incluye activos financieros y otros beneficios, como imóveis y aplicaciones, el Brasil está en sexta posición. El 10% de los ricos es el 70% del total, y el 1% sin topo, más de un tercio.
Os dados constam da terceira edição do Relatório da Desigualdad Globalrealizada en la red del World Inequality Lab, sede en la Escuela de Economía de París, que incluye más de 200 pesquisadores en todos los continentes liderados por los equipos economista Thomas Piketty. O francês é autor de best-sellers sobre o tema, incluido “O Capital no Século 21” (2013).
En relación con la riqueza, segundo o documento de 206 páginas, o 0,001%, que representa 56 mil personas en el mundo, detém tres veces más patrimonio de que o de toda a metade mais pobre adulta do planeta combinado (2,8 mil millones de personas).
Levando el 10% de los ricos de la población, se apropia del 75% de la riqueza global, mientras que la meta es más pobre con apenas el 2%.
Desde la década de 1990, una riqueza de bilionários y centimilionários (patrimonio líquido superior a US$ 100 millones) creció a uma taxa de aproximadamente 8% al año, quase o dobro do ritmo experimentado pela metade mais pobre da população.
“El resultado es un mundo en el que una pequeña minoría debe tener un poder financiero sin precedentes, enquanto bilhões permanecenm excluídos até mesmo da estabilidade econômica básica”, dice el relatório. En casi todas las regiones del mundo, el 1% más rico detém sozinho mais riqueza do que el 90% más pobres juntos.
O relatório aponta também que o sistema financiero global opera en gran medida a favor de dos países ricos. O que antes era descrito como o “privilegio exorbitante” de Estados Unidos —empréstimos baratos graças ao papel do dólar como moeda de reserva, enquanto investem no exterior com retornos mais altos— expandiu-se para uma ventaja sistêmica desfrutada pelas economías avanzadas.
En el nivel global, cerca del 1% del PIB mundial flui anualmente dos países más pobres para los más ricos por la mitad de transferencias líquidas de renta asociadas a rendimentos y aplicaciones. Esto equivale a casi tres veces el valor de la ayuda global a los países en desarrollo.
Siguiendo la metodologia de Piketty en el libro “O Capital do Século 21”, el estudio no incluye el concepto de renda tanto rendimentos do trabalho quanto o pagomento de sistemas de seguridad social. La renta es medida antes de la aplicación de impostos.
Os dados dos diferentes países são igualados pelo concepto de paridad del poder de compraque ajusta el valor del dinero al cliente de vida local, en vez de los taxa de cambio de mercado.
No caso da riqueza, ela é definida como a soma dos ativos Financeiros (ações, títulos públicos) e não Financeiros de propriedade (imóveis, participações em empresas), menos as dívidas.
Os dados são obtidos de fontes oficiais, como registros fiscales, pesquisas domiciliares y dos sistemas de contas nacionais dos países, que fornecem definições padronizadas de rendimentos e riqueza.
O estudo usa a Razão T10/B50: cuantas veces a renda média do Top 10% (mais rico) é maior do que a renda média do Bottom 50% (mais pobre). Así, un país con 55% de la renta concentrada en el topo no será necesariamente más desigual que un 50%.
Avaliando políticas públicas en varios países, los autores afirman que tanto a tributación más progresiva (cobrar más de lo quem ganha e tem mais) cuantos programas de distribución de renta (como o Bolsa Família) son instrumentos para atenuar la concentración de renta.
Segundo o relatório, os muito ricos hoje pagam proporcionalmente menos impostos do quem ganha ou tem menos, y os bilionários encontram inúmeras brechas para deixar de pagar tributos ou migrar valores para regiones onde a carga tributária é menor.
Nesta terceira edição, o Relatório da Desigualdade Global dedicou algumas páginas à crisis climática. La meta más pobre de la población mundial, según el documento, es responsable de apenas el 3% de las emisiones de carbono asociadas a la propiedad de capital privado (participación en empresas), mientras que el 10% más ricos responden del 77% de las emisiones.
El 1% más rico, sozinho, es responsable por el 41% de las emisiones de propiedad de capital privado, casi el doble de las emisiones de todos los 90% más pobres.
“Aqueles que menos emitem, em grande parte as populações de países de baixa renda, são também os mais expostos aos impactos climáticos. En tanto, los más contaminantes están protegidos, con recursos para adaptarlos o evitar las consecuencias de los cambios climáticos”, dice el documento.
