Tras el OK del último consejo de administración de Indra -sin la presencia lógica de los Escribano- de mantener viva la fusión con la empresa familiar de su presidente, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, lograba además … la autorización ‘per se’ para iniciar las conversaciones con la compañía a adquirir. Así, según ha podido saber ABC, De los Mozos tiene hoy sobre la mesa dos nuevos retos por delante inminentes de concretar: por un lado, atar una cita con el equipo del grupo Escribano responsable de analizar la potencial operación de compra y, por otro, «buscar una nueva fábrica, como ‘El Tallerón’ de Trubia (Oviedo), destinada a producir vehículos blindados en España.
Cabe recordar que Indra cerró a finales de junio del año pasado la compra de ‘El Tallerón’, anterior propiedad de Duro Felguera y dedicada a la producción de calderería pesada. La adquisición se produjo después de que General Dynamics se negó a vender a Indra su fábrica de Oviedo, lo que ha provocado una serie de desavenencias entre ambas compañías.
Tal y como avanzó este periódico, el consejero delegado de Indra ha afirmado hoy durante su participación en el ‘Observatorio de la Defensa’, organizado por el diario ‘El Español’, que la operación de compra de EM&M sigue adelantesin problemas, «siempre y cuando se haga bien y esté atada y bien atada jurídicamente hablando».
«De los 31 PEM (programas especiales de modernización militar) estamos en 29, liderando 14. Hemos abierto una nueva fábrica en ‘El Tallerón’, en Asturias. Necesitamos una segunda fábrica, que espero que pronto pueda anunciar», ha indicado el directivo, que también ha recalcado la necesidad de la industria española de tener capacidades inmediatas para poder hacer entregas rápidas.
De los Mozos ha afirmado también que si el presidente de la compañía no fuese Ángel Escribano, la operación con el grupo Escribano ya estaría cerrada «hace mucho tiempo». «Cuando empezamos a estudiarlo —en referencia a dicha potencial operación—, yo pedí al consejo de administración crear una comisión independiente para analizar los conflictos de interés, porque la empresa se llama Escribano Mecánica e Ingeniería. Si se llamase de otra manera, este asunto estaría resuelto desde hace mucho tiempo».
EM&E posee un 14,3% del capital de Indra y es el segundo mayor accionista de la compañía, solo por detrás del Gobierno, que controla un 28% a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
De los Mozos ha recordado que el encaje estratégico de la operación con EM&E recibió a finales del año pasado el visto bueno unánime del consejo de administración de Indra. Además, ha reconocido que en la reunión del consejo celebrada el pasado jueves se le autorizó a comenzar conversaciones con EM&E para «estudiar diferentes estructuras de la operación», como adelantó ABC.
«La gente habla de si fusión o no fusión (por absorción)-ha dicho el CEO de Indra-. Yo puedo tener una idea preconcebida, pero mientras no hable con la otra parte —cosa que no ha ocurrido, porque con el presidente de Indra hablo de muchas cosas, pero de esto no—, cuando lo haga, a lo mejor ellos (el equipo directivo de EM&E) vienen con una idea que a mí no se me ha ocurrido».
En este contexto, uno de los principales factores que determinará la forma final de la operación será la valoración de EM&E, ya que, entre otras cuestiones, condicionará el tipo de canje de acciones en una eventual fusión por absorción y, por tanto, el peso que tendría la empresa familiar de los Escribano en el capital de Indra.
Este periódico ya informó de que existe compromiso por parte de los Escribano de no superar la participación con la que se queda la SEPI en el caso de que se lleve finalmente a cabo de la operación.