La caída en las ventas derivadas del menor consumo interno, combinada con el alza de los costos operativos y la falta de financiamiento fresco, complica sobremanera la supervivencia comercial de la mayoría de las lecheras que operan en la Argentina. Lácteos Verónica, SanCor, La Suipachense, La Lácteo y ARSA, por mencionar algunos casos, han sido noticia en reiteradas oportunidades por un declive económico y comercial por demás evidente. Y que en algunos casos culminó con quiebras y cese de operaciones. A ese pelotón ahora está a punto de unirse Sudamericana Lácteoscon base en la localidad santafesina de Díaz, y bajo control de la firma cordobesa Servioorientada a la producción y venta de dulce de leche, ghee y mantecas premium.
La compañía en cuestión adquirió las instalaciones en Díaz a mediados del año pasado. Originaria de Villa María, Servio interviene en el mercado local e internacional de lácteos premium a través de productos y marcas como la manteca SyS, la manteca clarificada ghee homónima, el dulce de leche artesanal Servio y variedades de queso rallado con la misma etiqueta.
El freno de una planta complica un pueblo santafesino
Tras la compra de Sudamericana Lácteos, la firma chocó de frente con un mercado de consumo por demás deprimidos y las complicaciones para sostener el funcionamiento de la planta de Diaz rápidamente comenzaron a complicarse.
Así se llega a este escenario, en que los más de 80 empleados que operan en Díaz acumulan al menos tres meses sin percibir sus respectivos salarios. La situación pega en toda la comunidad santafesina, que posee alrededor de 2.000 habitantes y depende económicamente del funcionamiento de Lácteos Sudamericana.
En los últimos días, y con el fin de encontrar una solución al escenario de incertidumbre, Juan José González, actual presidente comunal de Díaz, mantuvo reuniones con directivos de Servio, quienes “quienes reconocieron problemas financieros tras la compra de la empresa, lo que derivó en la cesación de pagos a empleados y tamberos”.
En Díaz, afirman que los mismos propietarios de Sudamericana Lácteos reconocieron que evaluaron la posibilidad de ceder el control de la planta a los empleados para que conforme una cooperativa y continuar participando del negocio lechero.
Respecto de esta opción, González declaró recientemente que los titulares de Servio permitirían “el armado de una cooperativa”, y que lo más probable sería que “la empresa la tomen los empleados y sigan trabajando”.
“Durante la charla con el titular de la empresa, él dijo que está dispuesto a poner en manos de los empleados la fábrica para que siga trabajando. Es una decisión de la gente, de los empleados y en esa instancia estamos”, afirmó.
El negocio lácteo, cada vez más complicado en Argentina
En un contexto marcado por las bajas ventas de las alimenticias en general, el segmento lechero atraviesa esta primera instancia del año con un viento en contra que no ha dejado de intensificarse sobre todo desde 2025.
El escenario para ese nicho se ve marcado por una merma en la comercialización de la que recientemente dio cuenta el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), aunque la entidad también reconoció que diciembre pasado fue un mes de cierta mejoría. Sin embargo, la tormenta persiste: algunas entidades que agrupan a las pymes lecheras del interior afirman que en enero la venta de productos lácteos se habría reducido al menos un 18 por ciento.
En el segmento también se subraya que en los últimos dos años cerraron más de 1.000 tambos en la Argentinay que la combinación de esas variables es la que explica la delicada situación operativa y financiera que atraviesan firmas como Lácteos Verónica, Luz Azul, o la misma SanCor.
O empujando la salida de gigantes como Saputo, que acaba de vender el 80% de su negocio lácteo en la Argentina al holding peruano Gloria Foods, con el traspaso incluido de marcas como La Paulina, Ricrem y Molfino.
Si bien en el ámbito de la lechería reconocen que en 2025 la generación de materia prima subió más del 9%, también se señala que la merma de varios meses que evidencia el consumo, combinado con el alza de los costos operativos y la falta de financiamiento fresco para afrontar el endeudamiento acumulado que muestran la mayoría de las firmas grandes del sector, se mantiene en terapia intensiva a casi todo el sector.
El cierre de tambos continúa
Por otra parte, la mayor generación de leche no se ha convertido en una rentabilidad provechosa para toda la cadena. Así, recientemente entidades como CONINAGRO y FECOFE advirtieron que el sector “atraviesa una fase negativa marcada por precios estancados, cierre de tambos y concentración productiva”.
“En 2025 los productores tuvieron solo un aumento del 6% en muchas zonas, y eso llevó al cierre de tambos ya un proceso acelerado de concentración“, dijo al respecto Martín Echavarri, integrante de la Cooperativa Tambera Dos Hermanas de Serrano, en la provincia de Córdoba, y dirigente de FECOFE. Según datos de Ansol, 2025 concluyó con 8.900 tambos operativos, lo cual perforó el piso histórico de ese segmento.
“Para el mercado lácteo argentino, los cierres de tambos asociados a cooperativas representan una señal de alerta; estas unidades productivas no solo aportan volumen de leche cruda a la industria, sino que también sostienen la economía regional y el vínculo entre el productor primario y la industria transformadora”, precisó la agencia en cuestión.
En tono con eso, OCLA afirma que en lo que lleva de presidente Javier Milei ocurrió el cierre de 1.024 tambos en la Argentina.
