La innovación se ha convertido en el motor que impulsa la evolución del neumático. Por detrás de cada modelo que se vende al mercado hay detrás mucho trabajo de investigacion y desarrollo Orientado a mejorar la seguridad, la eficiencia y el respeto por el medio. … ambiente. «Hoy, un neumático es una pieza de ingeniería avanzada: materiales más duraderos, menor resistencia a la rodadura para reducir el consumo y diseños adaptados a las exigencias de los vehículos eléctricos, que requieren mayor resistencia y optimización de autonomía», explica Constanza Pasqual, Responsable de Relaciones Públicas y Comunicaciones del Sur de Europa de Bridgestone EMEA.
El neumático se entiende cada vez más como un activo circular y no solo como un consumible. La industria está avanzando para que el neumático dure más, sea más eficiente en uso y, cuando llegue al final de su vida, se convierta en materias primas que vuelvan a la economía. «Reciclar neumáticos es importante porque convierte un residuo inevitable en una oportunidad real de economía circular: primero alargando la vida útil del producto y, cuando ya no es posible, recuperando materias primas para nuevos usos», resalta Salva Pérez Lucena, presidenta de la Asociación Española de Neumáticos Reciclados (AER). Dicho de forma sencilla, «el neumático no se tira, se gestiona para que siga aportando valor y reduzca su huella», matiza.
En España, los sistemas colectivos (Scrap) garantizan la recogida y el tratamiento del 100% de los neumáticos que entran en los canales oficiales. «En 2024, sumando SIGNUS + TNU, hablamos de alrededor de 312.000 toneladas gestionadas; dentro de ese flujo, aproximadamente un 46% fue a reciclaje/valorización material, un 42% a valorización energética y un 12% a preparación para la reutilización (segunda mano y recauchutado)», explican desde AER.
Al mismo tiempo, existe también un porcentaje minoritario de neumáticos que no llega a los canales oficiales. Por eso «pedimos reforzar control, trazabilidad y concienciación para reducir al mínimo ese fuera de canal, porque ahí se pierden oportunidades reales de circularidad» indica el presidente de AER.
salto evolutivo
Tal y como apunta Salva Pérez Lucena, la tecnología es lo que permite pasar de «gestionar un residuo» a producir materiales con calidad industrial, y hacerlo con procesos cada vez más eficientes. Por un lado, «mejora la selección e inspección para derivar a renovado solo lo técnicamente viable», subraya. Por otro, moderniza la trituración y separación con líneas mucho más eficientes: equipos de última generación, mayor automatización, control de alimentación y carga, accionamientos eficientes, menos atascos y una gestión del desgaste más avanzada (mantenimiento planificado). «También mejora la separación de caucho, acero y textil para elevar la calidad del material final. La digitalización y el mantenimiento predictivo reducen paradas y permiten operar cerca del punto óptimo de rendimiento y consumo», añade el presidente de la Asociación Española de Neumáticos Reciclados.
Pérez Lucena recuerda que la innovación actúa en dos momentos: durante el uso (eficiencia y durabilidad) y al final de vida (circularidad). Y resalta que, en fin de vida, la clave es que el neumático se convierte en materias primas secundarias que alimentan productos de alto valor añadido: «infraestructuras y obra civil (por ejemplo, mezclas con caucho reciclado), soluciones antivibración y de reducción de ruido, superficies deportivas y de seguridad, productos industriales y aislamientos. El acero recuperado vuelve a la siderurgia».
Conversación
En Bridgestone trabajan para anticiparse a los cambios constantes del mundo del neumático con innovaciones que impactan de forma real en la movilidad. «Nuestro enfoque va más allá del producto: innovamos en diseño, calidad de los materiales y procesos», explica la Responsable de Relaciones Públicas y Comunicaciones del Sur de Europa Bridgestone EMEA. Un ejemplo es Enliten, su plataforma tecnológica que permite fabricar neumáticos más ligeros, con menor resistencia a la rodadura y mayor eficiencia energética, sin comprometer el agarre ni las prestaciones. «Esta tecnología está preparada tanto para vehículos eléctricos como de combustión», resalta. Otra clave de innovación es la digitalización. Con el Desarrollo Virtual de Neumáticos, «diseñamos y optimizamos neumáticos de forma virtual, reduciendo prototipos físicos, pruebas en pista y por lo tanto emisiones y consumo de materiales», matiza. En gamas como Ecopia, mejoran la eficiencia durante el uso, que concentra la mayor parte de las emisiones.
Desde esta firma entienden que un neumático inteligente «habla» con el vehículo y con el conductor. «Esta conexión aporta tres beneficios claros: más seguridad, más eficiencia y menos emisiones», apunta Pasqual. Para el conductor, significa tranquilidad: «monitorización de presión y desgaste para evitar riesgos y reducir consumo». Para el vehículo, «optimización constante del rendimiento y ajuste de sistemas de seguridad». En flotas, la diferencia es aún mayor. «Soluciones como Bridgestone Fleetcare y TPMS Live permiten la monitorización en tiempo real, evitando paradas imprevistas y reduciendo costes y emisiones. Todo ello contribuye a una movilidad conectada, segura y sostenible», pone como ejemplo.
Aliado
La IA ya está implementada en el diseño y fabricación de las grandes marcas.
En Bridgestone la IA es una herramienta que ya implementan en el proceso de creación y fabricación de neumáticos. Por ejemplo, el referido Desarrollo Virtual de Neumáticos, que acelera el desarrollo, reduce costos y disminuye hasta un 60% las emisiones y el consumo de recursos en la fase de diseño. «La IA nos ayuda a innovar más rápido, fabricar mejores neumáticos y avanzar hacia una movilidad más sostenible».
En esta compañía incorporan materiales reciclados procedentes de neumáticos fuera de uso en sus procesos productivos, gracias a tecnologías avanzadas que permiten recuperar componentes clave como el caucho o el negro de humo, garantizando siempre los estándares de calidad y seguridad exigidos para neumáticos de altas prestaciones. «En este sentido destacamos los procesos de reciclaje químico avanzados como la pirólisis. Además, exploramos tecnologías de reciclaje que emplean gasificación, fermentación y procesamiento químico», indica Constanza Pasqual. Para poner todo ello en práctica cuentan con socios tecnológicos y empresas especializadas con las que trabajan en estrecha colaboración. Desde Michelin afirman que la innovación solo es valiosa si mejora la vida de las personas y contribuye a una movilidad más segura y eficiente. «Por eso, cada neumático que desarrollamos está diseñado para mantener sus prestaciones esenciales (como la frenada en mojado, la estabilidad o la eficiencia energética) hasta el final de su vida útil, es decir, hasta 1,6 mm, el límite legal», afirma Laura Crespo Scigliano, Responsable de Comunicación Comercial de la firma.
Michelín invierte 1.200 millones de euros anuales en innovación, una apuesta que consideran fundamental para anticipar las nuevas necesidades de los conductores, acompañar la electrificación, reducir la huella ambiental y crear soluciones que aporten más valor durante más tiempo. «La innovación es fundamental porque un neumático es mucho más que un producto redondo y negro: es un elemento de seguridad activa que conecta el vehículo con la carretera», subraya Crespo. Para Michelin, innovar significa «desarrollar tecnologías que permitan combinar, de manera equilibrada, agarre, duración, confort, eficiencia energética y seguridad, tanto cuando el neumático es nuevo como cuando está cerca del final de su vida útil», puntualiza Crespo.
triple acción
Desde esta compañía trabajan la innovación enfocada en tres pilares. Por un lado, la investigación en materiales y arquitectura interna, trabajando con compuestos de alta tecnología que mejoran el rendimiento kilométrico sin comprometer la seguridad. Por otro lado, la simulación avanzada y pruebas exigentes conscientes de que «lo importante no es solo su rendimiento al principio, sino su comportamiento hasta 1,6 mm». Y, en tercer lugar, tienen un control de calidad reforzado, inspeccionando cada neumático manualmente y mediante sistemas de IA, garantizando uniformidad y confiabilidad excepcionales. Entre las innovaciones más recientes de Michelin se encuentran tecnologías para mantener el rendimiento hasta el final de la vida útil, como Construcción MAXTouch, que distribuye las fuerzas de aceleración, frenada y giro para un desgaste uniforme; las laminillas LEV, que reducen las deformaciones del caucho y las pérdidas de energía y los tacos con bordes biselados, que mejoran la frenada en mojado incluso con el neumático avanzado en su vida útil. El portavoz de Michelin recuerda también que todos los neumáticos de esta firma están diseñados para ser perfectamente compatibles con dichos vehículos, sin necesidad de crear una gama específica.
Cuentan con neumáticos inteligentes, especialmente en el ámbito profesional donde Michelin ya despliega tecnologías como RFID integrado, para trazabilidad total desde el nacimiento hasta el reciclaje; Michelin Connected Fleet, que combina datos del vehículo, del conductor y del neumático y Smart Predictive Tire, que utiliza datos de presión y temperatura para anticipar incidencias.
