El nuevo economista jefe del Banco de España, David López Salido, ha empezado a marcar improvisación desde su primera intervención públicaeste martes, para presentar la actualización de proyecciones del Banco de España. Esta plantea una mejora sustancial de las previsiones de evolución de la economía. … española, de modo que para este ejercicio prevé un crecimiento del 2,9%, para el año que viene del 2,2% y del 1,9% para 2027, mejorando en tres, cuatro y dos décimas respectivamente las previsiones presentadas el pasado mes de septiembre, antes de su llegada, y alineándolas con las previsiones oficiales del Gobierno, que igualmente prevén un avance del PIB del 2,9% este año y del 2,2% para 2026, si bien se sitúan en el 2,1% la de 2027.
La gran apuesta de José Luis Escrivá para modernizar la metodología de previsión del Banco de España, fichada directamente del Departamento de Asuntos Monetarios de la Reserva Federal de Estados Unidos tras un novedoso proceso de selección, ha explicado este martes este significativo ajuste al alza de las proyecciones económicas de la institución por la acumulación de estadísticas e indicadores económicos que apuntan a una mejora de la situación económica, pero también por un factor algo menos tangible: la incorporación al análisis de una serie de elementos de juicio y ajustes metodológicos que se han incorporado para añadir transparencia a las fuentes sobre las que se sustentan las previsiones y que han añadido cerca de dos décimas al crecimiento previsto para 2026 y una décima al de 2027.
«Los Los datos y el entorno global nos hacen ser más optimistas. con el crecimiento de España», ha asegurado David López Salido, antes de explicar con detalle todos los elementos que han llevado a la institución a mejorar su mirada sobre la economía española. El nuevo equipo de análisis del Banco de España sustenta esa mejoría de las expectativas en determinados supuestos: el dinamismo de las exportaciones de servicios no turísticos, que descuentan que comenzará al alza tanto por el fuerte impulso observado en los últimos meses como por el camino que aún le queda a España por recorrer para situarse al nivel que tienen en países como Francia o Alemania; los menores precios de la energía; y la fortaleza del consumo, apoyada en el empleo, las mejoras salariales y el progresivo desembalsamiento del ahorro acumulado.
Pocas dudas sobre el vigor de la economía
Apoyado en esos factores la institución prevé que España mantenga un ritmo de crecimiento muy vigoroso, por encima de las principales economías europeas; que viene acompañado de un comportamiento del empleo mucho mejor del que se esperaba en septiembre, hasta el punto de que se espera la creación de 200.000 puestos de trabajo más en los próximos dos años; e incluso de una mejora sustancial de los salarios de los trabajadorespor encima de la inflación, impulsados por la negociación colectiva y por el efecto inducido que la mejora salarial del 4% prometida a los empleados públicos para 2027 tendría sobre la negociación en el sector privado, que es uno de los supuestos que el nuevo director de Economía ha decidido introducir en las nuevas previsiones.
Cambio de provisiones
del Banco de España
Crecimiento / En porcentaje
Crecimiento / En porcentaje
Crecimiento / En porcentaje

Cambio provisiones del Banco de España
Crecimiento / En porcentaje
inflación / En porcentaje
El equipo de analistas del banco entiende, además, que ese fuerte incremento de los salarios aumentará la carga de los costes laborales unitarios sobre las empresas y como consecuencia de ello contendrá la mejora de los márgenes empresarialespero al parecer sin condicionar la mejora esperada de la inversión -que en este caso sí es bastante más modesta que la prevista por el Gobierno (del 3,6% frente al 5,2% del Gobierno)- y sin presionar alza los precios, ya que descuentan que serán las empresas las que absorben parte de ese impacto contra sus márgenes.
El Banco de España ve argumentos para crecer más
El nuevo economista jefe de la institución entiende que el clima económico y el sentido de los indicadores ofrecen motivos más que suficientes para esperar un crecimiento más fuerte de la economía española de aquí a 2027, y ha añadido 0,9 décimas extra al crecimiento que se esperaba en septiembre
El vigoroso crecimiento de la economía aportará, además, nuevos ingresos fiscales a las arcas de las administraciones públicas y permitirá que estos crezcan más que los gastos y facilitar el ajuste fiscal. De forma sustancial en 2026, ejercicio en el que el Banco de España considera que se cumplirán los objetivos de consolidación fiscal comprometidos con Bruselas por el Gobierno, con una reducción al 2,1% del déficit público y al 101,4% de la deuda pública; y algo más accidentada en 2027, ejercicio en el que la fuerte subida salarial del 4% prometida a los empleados públicos hará que el déficit repunte de forma puntual hasta el 2,5%, frente al 1,8% comprometido con la Comisión Europea dentro del Plan de Ajuste Fiscal Estructural.
Todo ello en un contexto de mejora de la productividad del trabajo, como consecuencia en buena medida de la aportación de la exportación de servicios no turísticos y de la aportación de intangibles. El nuevo economista jefe del Banco de España sostiene que las ganancias de productividad sostendrán las subidas salariales de los próximos años, y aquí es incluso más optimista que el Ministerio de Economía, que en su último informe de situación económica advirtió de cómo la reducción de la jornada laboral se estaba comiendo las tenues ganancias de productividad que empezaban a observarse en la economía.
Según el nuevo director de Economía del Banco de España la decisión del Gobierno de España de renunciar a 60.000 millones de euros de créditos blandos del Mecanismo de Recuperación europeo ya una parte de los programas de inversión asociados a esa financiación no tendrá un impacto significativo sobre el comportamiento de la economía española en los próximos años.
