La autoridad monetaria compró dólares de manera ininterrumpida desde el 5 de enero. Sin embargo, esas compras no se plasman en reservas debido a los pagos de deuda y la volatilidad en las cotizaciones.
el Banco Central (BCRA) acumuló este viernes 56 jornadas consecutivas con saldo positivo en el Mercado Libre de Cambios (MLC). La autoridad monetaria ya compró más de u$s4.000 millones en lo que va de 2026una cifra que supera ampliamente a lo que esperaba el mercado previamente, aunque ese resultado no logra plasmarse de lleno en las reservas.
La entidad que conduce Santiago Bausili terminó esta jornada con un resultado neto favorable de u$s48 millones. Por fin, desde el 5 de enero el saldo acumulado ascendió a u$s4.034 millones.
El valor es considerablemente mayor al 5% del volumen de operaciones del MLC, que era lo que el BCRA se había propuesto comprar cuando anunció el inicio del programa de acumulación de reservas para este año. Esto fue posible principalmente gracias a una abundante oferta de divisasproveniente de la gran cosecha de trigo y de la colocación de Obligaciones Negociables (ONs).
Pese a las compras del BCRA, las reservas siguen en negativo en términos netos
No obstante, las reservas subieron apenas u$s613 millones en el mismo período e incluso retrocedieron en más de u$s3.000 millones desde el pico alcanzado el 25 de febrero. En términos brutos, se ubican en los u$s43.712 millones, mientras que en términos netos están en terreno negativo.
La diferencia se explica más que nada por dos factores: los pagos de deuda y el incremento en la volatilidad de las cotizaciones a nivel global a raíz de la guerra en Medio Oriente, que provocó por ejemplo fuertes movimientos en el oro.
En este contexto, el tipo de cambio real se encuentra cerca de los mínimos anotados durante el gobierno de Javier Mileipese a que este viernes el dólar oficial mayorista repuntó para cerrar en los $1.382,50. Varios especialistas sugieren que el BCRA debería incrementar aún más sus compras para evitar una mayor apreciación (en un escenario en el cual la guerra puede impactar sobre la inflación en el mundo), y dado que hoy el “billete verde” está lejos del techo de la banda.
