El presidente del Consejo General de Seguridad Nuclear (CSN), Juan Carlos Lentijo, ha confirmado este martes que el objetivo del organismo es presentar el informe sobre la ampliación de la actividad en Almaraz este verano. Esto solo será posible si las empresas propietarias (Iberdrola, Endesa y Naturgy) entregan antes del 18 de febrero la información solicitada.
Lentijo ha explicado que esta celeridad, comparada con la evolución de prórroga habitual de una central nuclear, es posible porque lo que se está evaluando en Almaraz “no es nada nuevo”. El directivo ha asegurado que “no se trata de una autorización convencional porque lo que se evalúa está dentro del ciclo de autorización anterior que no estaba agotado”,
Revisará que se cumplen los criterios de la evaluación anterior.
Lo que va a analizar el CSN en los próximos meses es que los diferentes programas que se realizaron para permitir que Almaraz funcione hasta el 2027 y 2028 se cumplen y, sobre todo, si la instalación dispone de los recursos humanos suficientes para la operación de prórroga solicitada. Es decir, lo que el CSN quiere confirmar es que los aviones aplicados para la extensión de la vida útil de Almaraz siguen funcionando y que tendrán los recursos humanos especializados para llegar al 2030.
“No hay nada nuevo en el caso de Almaraz, por eso podemos avanzar más rápidamente en la evaluación”, ha asegurado Lentijo. Lo que sí ha precisado, es que el informe del CSN es preceptivo y vinculante, pero solo en negativo. Es decir, que si la conclusión es que no hay seguridad para la ampliación de la central deberá ser tenida en cuenta, pero si se cumplen los requisitos de seguridad, el Gobierno podría impedir esa alegación de ampliación por otros motivos. Para dar su opinión definitiva, el Ministerio para la Transición Ecológica dispone de un plazo de 6 meses desde que las empresas solicitaron la prórroga, teniendo en cuenta que el reloj se para durante el tiempo que el expediente está en manos del CSN para hacer su evaluación. De esta manera, una vez publicado el informe, quedarían al menos cinco meses y medio, ya que el Ministerio tardó alrededor de 15 días en trasladar la solicitud de cierre al CSN después de que lo presentaran las eléctricas.
La evaluación de cierre está congelada
Bajo estas premisas, la evolución del informe de cierre de la central ha quedado “congelada”. La solicitud de información para ese cierre se había adelantado por parte del CSN para ganar tiempo. Pero formalmente esta evaluación debe comenzarse a partir de noviembre del 2026.
“Por lo tanto, no tiene sentido evaluar dos cosas a la vez, sobre todo teniendo en cuenta que lo que han solicitado los propietarios de Almaraz y el Ministerio para la Transición Ecológica es la ampliación y no el cierre”, ha apuntado Lentijo.
Lecciones del apagón
El presidente del CSN también ha confirmado que este organismo está realizando un informe sobre el impacto del apagón en el sector nuclear. A falta de las conclusiones finales, Lentijo ha confirmado que “no hubo ningún problema de seguridad nuclear”. Pero sí se han obtenido lecciones. La directora está enfocada en la mejora de las comunicaciones. “Bastantes sistemas sobrevivieron, pero no funcionaron a pleno rendimiento y eso se puede mejorar. También consideramos que hay que estar preparados para acometer una situación de crisis para todo el parque en bloque y no como hasta ahora para una sola instalación en concreto”.
