El cantautor El David Aguilar presenta su nuevo single “Lumbre”, el tercero de camino a su más reciente proyecto discográfico que verá la luz este año, y no lo hace solo, pues junta su voz con la de Jay de la Cueva en este tema con inspiración setentera y que funciona como un punto clave dentro de la nueva etapa creativa del compositor.
En entrevista con ForbesMéxicoambos nos cuentan más un detalle sobre esta colaboración, así como lo que busca transmitir y el proceso en el que se grabó.
La colaboración entre El David Aguilar y Jay de la Cueva en “Lumbre” nació desde la naturalidad creativa más que desde una planeación previa, pues ambos artistas coincidieron en que el encuentro se dio de manera orgánica, permitiendo que la canción se construyera desde la intuición y la afinidad musical, más que desde una expectativa de colaboración formal.
“Es la colaboración más orgánica que he tenido, en el sentido de que es resultado de una convivencia muy natural ahí, en una fiesta que estábamos en un contexto de unos días pasando juntos, Jay y yo con otros amigos (…) siempre estamos compartiendo música, y en ese contexto yo les mostré una canción que estaba en construcción”, relata Aguilar sobre cómo surgió, agregando que ya estaba en mente invitar a De la Cueva en este proyecto.
Por ese lado, Jay coincide en que todo se dio “de una manera súper natural, como también ha sido nuestra relación, nuestra hermandad”, comentando también su admiración por su también compañero de agrupación en The Guapos, señalando que “siempre hay algo lindo que aprender y estoy siempre en agradecimiento de que en mi vida esté un ser tan talentoso y alguien que me inspira un montón”,
“Uno de los muchos puntos de encuentro que tenemos David y yo es eso, que estamos al servicio de la música, al servicio de las canciones y eso nos ha hecho comulgar de una manera profunda y muy honesta (…) David me venía enseñando lo que venía escribiendo en el avión, como que tenía esta idea y yo llevaba un teclado portátil y empezamos a cantarla, yo decía, este tema me fascina, no me imaginaba para dónde pudiera tomar la dirección”, señala el ex integrante de Moderado.
Al final, señalan, ambos congeniaron en que este tema se conectó de una manera particular con momentos por los que ambos atravesaban, y Aguilar señaló que pese a tener un proyecto junto y otros individuos siempre “tratamos de que no se pierda ese contacto humano”.
“Lumbre”, más allá del aspecto musical –que rememora las baladas setenteras–, también plantea una reflexión emocional poco común en el discurso contemporáneo: la idea de que pedir amor no es un acto de debilidad ni algo que deba ocultarse.
“Yo creo que la canción se puede ver como que pide amor, pero dentro, es una petición y al mismo tiempo es la manifestación de un sentimiento de entrada que acaba pudiéndose ver como un clamar por amor”, señala el cantautor nominado al Grammy. “Figura (…) como una confesión de algo, de una sed, que en este caso es la sed de la pasión, del amor, de sentirte, de cerrar algo que tienes ahí”.
Para ambos músicos, esta noción sigue siendo un reto en una época donde la vulnerabilidad suele interpretarse como fragilidad, y donde expresar lo que se siente continúa siendo un aprendizaje pendiente.
Asimismo, agregó que es una canción pasional desde una perspectiva que tiene un cierre de muerte, haciendo que el mensaje vaya más allá del amor, sintiéndose como “místico o simplemente más allá”.
“Creo que nunca está mal pedir amor, pero también hay que saber recibirlo, ¿no?”, puntualiza Aguilera.
Te interesa: La historia musical de Jay de la Cueva es contada en el proyecto audiovisual ‘Traidor’
Una canción que acompaña desde la vulnerabilidad
La canción también se posiciona desde un deseo que no busca equilibrio ni contención, sino intensidad. En contraste con muchas propuestas actuales que apuestan por la ironía o la distancia emocional, “Lumbre” se permite habitar la emoción sin filtros.
Desde su perspectiva, volver a cantar desde ese lugar no solo es necesario, sino casi urgente en un panorama musical que a veces teme a la honestidad emocional y sobretodo cada vez más dominado por nuevas tecnologías como la IA.
“Hay distintas formas de expresión y parte de lo que también es lindo es la diversidad, el hecho de que existen distintas formas de poder escribir o de poder hacer música”, reflexiona De la Cueva, añadiendo que, en el caso de ambos, es un espacio en el que comulgan. “Cada forma y cada artista encuentra una manera distinta de poderse expresar, de poder comunicarse y, pues bueno, en este caso (…) nosotros estamos más en la inteligencia artesanal de hacer una canción, más que en un tema de una inteligencia artificial, yo comulgo mucho más con lo humano”.
Finalmente, tanto El David Aguilar como Jay de la Cueva coincidieron en que “Lumbre” aspira a acompañar momentos íntimos en la vida de quien la escuche. Más que definir un contexto específico, ambos dejaron abierta la interpretación, apostando a que la canción encuentre su lugar en aquellos instantes donde el deseo, la nostalgia o el anhelo necesitan ser nombrados.
“Viene bien que en un montón de estados diferentes de ánimo, si bien tiene un rasgo melancólico la canción, pues de pronto los contrastes resultan interesantes, como simpáticos. Sí me puedo imaginar estar en un viaje en carretera, por ejemplo, con cierto sentimiento hasta de éxtasis y escuchando la canción, compartiendo con amigos”, apunta Aguilera sobre su composición. “Es una canción que da margen, que es abierta, la intérprete como abierta, no creo que sea una canción tan específica”.
Por su parte, Jay de la Cueva congenió una vez más con su amigo, señalando que “es algo que tiene para mí tanto contenido y que ese motivo se presta para distintas cosas. A mí me gusta mucho algo que me hace sentir este como el rendimiento ante el amor, que el amor puede ser de muchas formas, (…) pero a mí la canción me ha venido acompañando desde ese día (en que se grabó) en muchos procesos de alta vulnerabilidad, también de sorprenderme con la vida de momentos muy lindos y de momentos también vulnerables”
Así, “Lumbre” se presenta como una pieza que invita a habitar las emociones sin reservas ya reconocer la fuerza que existe en la vulnerabilidad.
La unión de El David Aguilar y Jay de la Cueva encuentra sentido en esa combustión emocional que no busca respuestas fáciles, sino acompañar a quien escucha en los momentos donde sentir intensamente es inevitable.
¿Te gustan las fotos y las noticias?, síguenos en nuestro Instagram
