Javier Milei planea llevar a cabo un discurso de 25 páginas al Foro Económico Mundial que la semana que viene arrancará en Davos, Suiza. Hay expectativa con lo que allí lea después de que en las últimas dos ediciones haya dejado frases como “Occidente está en peligro” o “La ideología despertó es el cáncer que hay que extirpar”.
El Presidente cuenta a quienes lo frecuentan, que lleva escrito casi un tercio del discurso. Y que para ello se ha basado en quince libros. ¿Tiene tiempo para la lectura un presidente? El año pasado por lo pronto Milei leyó Valor, capital, interésuna de las obras de un clásico de la escuela austríaca, Eugen von Bohm Bawerk.
En su exposición de la semana que viene Milei se propondrá una hoja por minuto. Si cumple a rajatabla esa restricción el discurso le llevaría alrededor de 25 minutos, un par de minutos más breve que 2025.
La presentación de Milei ocurrirá en el salón principal donde se llevará a cabo el WEF (son las siglas del Foro en inglés). El programa oficial lo anuncia para el miércoles próximo por la tarde.
Ese mismo día, antes, el Presidente tendría dos reuniones con grupos de empresarios, según la agenda del Gobierno hasta el momento. La primera es organizada por el propio Foro Económico, que desde hace diez días alberga a más de 70 inscriptos. La otra también está llena. Son citas que transcurren en salones paralelos al programa oficial y donde se sirven almuerzos en los que políticos, megamillonarios y estrellas del cine se ven las caras entre las montañas. Por otra parte, la presencia empresarial argentina será mínima. Entre ellos irá Martín Eurnekian, director general de Corporación América.
Para muchos, no solo es el atractivo de ver a Milei después del discurso que llamó la atención el año pasado. Acaba de ganar las elecciones en su país y encima habla el mismo día que Donald Trump según el programa oficial. El presidente estadounidense hablará un rato antes que el argentino.
El discurso de Milei hará eje en cinco temas clave: cooperación global, crecimiento económico, inversión social, innovación responsable y sostenibilidad. Pero el núcleo de su exposición se centrará en los puntos 3, 4 y 5 explican en el Gobierno, con foco en el diseño de políticas públicas desde un punto de vista moral y no utilitarista en términos de la filosofía política clásica.
La cita de Milei en Davos podría durar dos días. A la jornada siguiente hablaría con medios extranjeros y tendría más reuniones. En el Gobierno se atajan diciendo que no hay nada agendado formalmente con Trump.
Milei irá acompañada por Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Pablo Quirno.
El Presidente comenta a casi todos lo conforme que se encuentra con el canciller. En las últimas semanas, el tiempo lo dirá, sucedieron episodios que quizás marquen una nueva era de la globalización y el papel de Estados Unidos en la resolución de conflictos globales como Venezuela, Irán y las declaraciones de Stephen Miller, asesor de Seguridad de Trump, justificando que el mundo se gobierna por poder y que la acción de la fuerza es la que revela ese poder.
Será un Davos que respirará a los cultores del poder duro y del poder blando en términos de Joseph Nye. A Suiza llegarán Trump, Milei, Daniel Novoa e Isaac Herzogpresidente israelí. Pero también estarán Mark Carney, de Canadá; Gustavo Petro, de Colombia; Pedro Sánchez, de España; Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea y Kristalina Georgievala 1 del FMI.
El arribo de Milei a Suiza sucederá en medio de un contexto que presenta dos características similares a las que vivió Mauricio Macri. La primera, y al igual que en 2018 con el ex presidente, Milei regresa al foro después de imponerse en las elecciones legislativas. Macri viajó en 2016 ni bien ganó y tras derrotar al kirchnerismo en las legislativas de 2017, fue otra vez a Suiza. Macri coincidió además con Trump.
La segunda son los riesgos que presenta el contexto internacional para una economía, como la Argentina, floja de reservas. El propio Banco Central el viernes pasado en su Informe de Estabilidad Financiera mencionó cuáles son los riesgos externos para el sistema financiero local: Venezuela, los aranceles de Trump, una posible burbuja de la IA o un cambio de política de tasas de la Fed. La Bolsa neoyorquina ganó casi 15% en dólares en un año en 2025. ¿Se mantendrá ese desempeño? “El principal canal de contagio sería el financiero, con efecto sobre el mercado de cambios y las condiciones generales en las que se lleva a cabo la intermediación financiera”.
Todos estos riesgos traen a la memoria lo que le pasó a Macri después de imponerse en los comicios de mitad de término, bajar la inflación e ir a Davos. Al año siguiente no logró sostener el atraso del dólar y la inflación en la Argentina pasó de 24,8% a 47,6% mientras EE.UU. subía las tasas.
Por supuesto, 2026 no tiene por qué ser 2018. Primero, porque Milei hizo el trabajo sucio en 2023-2025. Segundo, Trump hará lo imposible para que la Reserva Federal suba las tasas en un año de elecciones en EE.UU. y además apoyará a Milei.
Pero como bien nota Ricardo Delgado, economista jefe de Analytica, en 42 años desde el retorno democrático la Argentina solo pasó el 30% del tiempo aplicando políticas antiinflacionarias. Quiere decir que en el 70% restante no logró sostener ese esfuerzo y eso pasó porque los gobiernos tiran la toalla en determinados momentos. La inflación mensual lleva ocho meses subiendo y no pasará demasiado para que el mercado huela si el equipo económico elegirá pisar el dólar y no que ‘flote’ al ritmo de una banda que se ensanchará más de lo esperado tras el 2,8% de diciembre.
