El Gobierno se entusiasmó estos días con lo que parece ser un “veranito” cambiario y financiero. Desde el ajuste de las bandas cambiarias, el dólar bajó casi un 2% en lo que va de eneroal costo de una actividad virtualmente estancada y en un escenario con menor desinflación a lo previsto (en enero las consultoras esperan que los precios suban hasta 2,6%).
El tipo de cambio minorista cerró la semana pasada en $ 1.455, unos 60 pesos abajo respecto del máximo de $1.515 alcanzado en vísperas de las elecciones de octubre. Y el mayorista, descendió el viernes a $ 1.425. De esa forma, se ubicó un 8% por debajo del techo de la banda ($ 1.554), la mayor distancia en dos meses.
En paralelo, el Merval en dólares acumula una suba en dólares del 2,5% y el riesgo país cerró en 526 puntos, el nivel más bajo en siete años y medio. Una mejora que Luis Caputo trató de capitalizar la semana pasada. “No es común que las acciones suban casi el 10 por ciento en un día. Ni mucho menos casualidad”, dijo el ministro de Economía desde Davos.
Los analistas observan un cambio de estrategiapor el cual las autoridades pasaron de vender futuros y bonos atados al dólar (dollar linked) para contener las expectativas cambiarias, a correrse gradualmente de esos mercados ante la desaceleración en la dolarización, luego de tocar en octubre su nivel máximo desde el inicio de la serie en 2003.
El dólar había arrancado a principio de año con una aceleración, que lo llevó a $ 1.495 en los primeros días de enero. La suba coincidió con el ajuste de las bandas en función del último dato de inflación disponible, que en enero implicó que el techo se elevara un 2,5%. El esquema anterior se ampliaba un 1% mensual aunque la inflación fuera mayor.
Sin embargo, en las últimas semanas el tipo de cambio empezó a bajar y el Banco Central compró cerca de US$ 1.000 millones de reservas. En ambos casos, gracias a una mayor oferta de divisas por la colocación de deuda privada, el aporte de dólares del campo y la suba de las tasas de interés alentada por el gobierno.
“¿De dónde salen los dólares que viene comprando BCRA durante el mes de enero? Pareciera que del endeudamiento del sector privado: empresas y provincias colocaron US$ 7.000 millones en el exterior desde el 26 de octubre y los préstamos bancarios en dólares a privados subieron US$ 885 millones en enero (hasta el 19 de enero), récord desde agosto”, estimó la consultora 1816.
Hacia adelante, el Banco Central destacó en una presentación reciente el rol de la emisión de deuda corporativa para la acumulación de reservas y estimó que hay alrededor de US$ 3.200 millones pendientes de colocación en el mercado doméstico. También figuran en la lista las provincias que van a salir al mercado para refinanciar sus deudas.
En esa línea, el Banco Central flexibilizó la semana pasada el acceso al mercado de cambios para ciertas empresas que pagan deudasfacilitando liquidaciones a tipo de cambio oficial. “Busca aliviar presiones de liquidez y ordenar el mercado de cambios, combinándose con la estrategia de acumulación de reservas”, explicó LCG.
El segundo factor que influye en la baja del dólar son las ventas del agro. con un promedio de U$S 90 millones diarios, cuando en diciembre eran U$S 40 millones. Y el tercero es que el mercado de pesos sigue con poca liquidez, y las tasas, elevadas. La tasa de plazo fijo mayorista se ubica en 37%, y la de las Lecaps a 30 días rinden cerca de 36%.
“La estrategia del gobierno es que la liquidez la aporten las compras de dólares del BCRA; mientras, el Tesoro sigue con pocos pesos ($3 billones en el BCRA y un colchón de $10 billones en bancos comerciales), principalmente destinado a pagar deuda en pesos. Las altas tasas buscan contener el dólar e indirectamente a la inflación, que en enero seguirá alta“, dijo la consultora de Fernando Marull.
En otras palabras, el Gobierno volvió a incentivar el “carry trade”alentando a los privados a vender dólares y posicionarse en inversiones en pesos, como los bonos. La contracara es que tasas altas significan créditos más costosos para las empresas y las familias. Los analistas también destacan la venta de divisas por parte de los bonistas que cobraron los cupones el 8 de enero pasado, para hacerse de pesos.
Después de negar que la compra de reservas fuera un objetivo, el BCRA anunció en diciembre un plan de compras. Sin embargo, Caputo tuvo que pedir un repo de préstamo a los bancos para pagar los bonos del 9 de enero. También compra dólares al Central para cancelar el 1 de febrero US$ 824 millones con el Fondo. Para pagar el resto de los compromisos, Argentina necesita volver a los mercados.
“Hasta multas del 2026 el Tesoro y el BCRA deberán enfrentar vencimientos por US$ 16.160 millones, por lo cual el roll-over se mantiene como una necesidad primordial. Las probabilidades de atender cada vencimiento importante con préstamos repo probablemente se reduzcan a medida que nos acercamos al año electoral (de hecho, ninguno de los tres repos obtenidos supera la fecha de abril 2027)”, advirtió Vectorial.
