el euríborapenas unas horas después de que Donald Trump anunciara que la guerra de Irán estaba cerca de terminar, ha registrado este martes 10 de marzo una subida histórica. El índice diario ha repuntado hasta el 2,552%, lo que supone 0, … 185 puntos porcentuales más que el día anterior.
Para encontrar una subida más abultada hay que remontarse a junio de 2008concretamente al día 6, cuando ascendió 0,293 puntos. Antes de aquello, solo en 2000 y en 2001 se registraron subidas mayores a la actual. La subida de este martes, así, se convierte en la cuarta mayor de la historia del euríbor, que nació a finales de 1998.
Detrás de este incremento se encuentra la guerra de Irán y sus ramificaciones por todo el Oriente Próximo. No tanto por el conflicto en sí, sino por las consecuencias que tiene sobre los mercados energéticos. A grandes rasgos, el mercado está descontando que la guerra provocará inflación en todo el planeta por el incremento de los precios de la energía, especialmente el petróleo y el gas, y eso forzará al Banco Central Europeo (BCE) a volver a subir los tipos de interés oficiales.
Esa subida del BCE es la clave para el euríbor. El índice, que en realidad es el interés al que se prestan dinero los bancos entre sí, empieza a descontar alrededor de dos subidas de tipos del BCE. Aunque la institución monetaria todavía no se ha reunido para decidir de nuevo sobre los tipos, el mercado ya actúa en consecuencia y el euríbor va al alza.
«La energía es el primer eslabón.. Cuando esa pieza se mueve, todo lo demás empieza a tambalearse», resume la economista y cofundadora de HelpMyCash, Olivia Feldman. El mandato del BCE es la estabilidad de precios, con el objetivo del 2%. Y la herramienta de la que dispone es subir los tipos para que la inflación no se desboque, aunque eso le provoca el dilema de que enfría las economías del euro. «Si el conflicto se prolonga durante meses y la inflación vuelve a repuntar, el BCE podría verse obligado a subir tipos otra vez», señala Feldman. De hecho, varios analistas —entre ellos los de Goldman Sachs— contemplan ya dos posibles subidas en la segunda mitad del año. «Hay quien habla de una primera subida entre junio/julio y otra en septiembre», señala la experta.
«No estamos en los niveles de tensión de 2023 o 2024, cuando el euríbor llegó al 4%», matiza Feldman. «Pero sí es un recordatorio de que el coste del dinero puede volver a subir», añade. La diferencia ahora es que el dato diario, al menos este martes, está avanzando más rápido que hace tres-cuatro años.
«Lo que está sucediendo ahora mismo tiene un claro efecto negativo en el mercado de la vivienda y, por tanto, en el hipotecario. Pero va a depender mucho de la duración del episodio bélico», explica Laura Martínez, portavoz del comparador y asesor hipotecario iAhorro. A lo que se refiere es que si el euríbor sube, también subirán, por tanto, las cuotas hipotecarias de quienes les toque revisión en próximas fechas; , también se encarecerían igualmente los nuevos préstamos. Con todo, aún es pronto para conocer el alcance que tendrá el conflicto sobre las hipotecas ya que todo dependerá de cuánto se alargue la guerra y las decisiones que adopte el BCE en consecuencia.
