El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el I Plan de Acción para la Gestión Sostenible de las Materias Primas Minerales 2026-2030 y el Programa Nacional de Exploración Minera 2026-2030, “el primero de la democracia”, según lo ha presentado la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica Sara Aagesen.
El objetivo de estas medidas según ha señalado es “reforzar la competitividad y la autonomía estratégica de España frente a un panorama global marcado por las tensiones geopolíticas y una altísima volatilidad energética que ha dejado en evidencia nuestra profunda vulnerabilidad por la dependencia exterior”.
Aagesen diferencia el impacto de la guerra en Irán como el de la de Ucrania
Aagesen, que ha resaltado que la situación actual derivada de la guerra en Irán “dista de la que vivimos cuando estalló la guerra en Ucrania”, y ha confirmado que el Gobierno trabaja en un escudo de ayudas coyunturales como se puso en marcha durante la pandemia en 2020 y en la guerra de 2022. Pero también ha destacado que el Gobierno trabaja en planes a largo plazo para garantizar al máximo posible la independencia energética española, como ya hizo en 2018 con su apuesta por las renovables.
En esta visión a largo plazo es en la que se enmarca la aprobación este martes del Primer Plan de Acción de Gestión de Materias Primas, que movilizará 414 millones de euros para poner en marcha 34 actuaciones, de las cuales ocho se han clasificado como prioritarias. Estas tienen como pilares fundamentales el impulso industrial, la circularidad, la gestión sostenible y la restauración de medidas en entornos degradados. Para el sector, resultan vitales algunas de las concretas prometidas, como la mejora del marco regulatorio, el aprovechamiento de los residuos mineros, un fuerte impulso a la I+D y el análisis exhaustivo de las necesidades de nuestra industria nacional.
Primer programa de exploración minera de la democracia
Pero quizás el hito más llamativo viene de la mano del Programa Nacional de Exploración Minera, que cuenta con una inversión pública adicional de 182 millones de euros. Este programa tiene un objetivo histórico: actualizar el conocimiento del potencial minero de España por primera vez en más de 50 años. Para lograrlo, el plan abandonará los métodos del siglo pasado y empleará tecnología punta, incluyendo el uso de drones y satélites, para mapear con precisión nuestros recursos subterráneos.
Toda esta maquinaria legal y financiera responde a la creciente demanda de materiales esenciales para la transición energética y digital, y está milimétricamente alineada con la normativa europea sobre materias primas críticas, el Plan de Acción de Materias Primas Fundamentales de la Comisión Europea y las directrices del plan REPowerEU. En el plano nacional, estas acciones complementan herramientas clave como la Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo 2050, el PNIEC y la Estrategia de Seguridad Nacional, que exigen diversificar la producción y potenciar la inversión doméstica.
Aagesen ha destacado que España cuenta con un punto de partida privilegiado, ya que dispone en su territorio de algunos de los minerales estratégicos para las transiciones ecológicas y tecnológicas, como el estroncio, “el 100% de estroncio que utiliza Europa proviene de España”, ha destacado, y también unos potentes recursos de wolframio.
Junto al conocimiento real de los recursos mineros españoles, el Gobierno quiere impulsar la concienciación sobre la importancia de esas materias primas. “Hay que ponerlo en valor y sobre todo explicar que el acceso y extracción a estas se realizará con las últimas tecnologías disponibles”, ha apuntado la vicepresidenta.
