Los primeros días tras el inicio del conflicto bélico en Oriente Próximo, y gracias al empuje de las renovables, el mercado mayorista de la electricidad se contuvo en unos márgenes razonables. Pero ya ha saltado por los aires. Para mañana el precio se sitúa en … los 136€/MWh. Y por el momento no se sabe hasta dónde puede llegar si el gas natural no frena su caída.
De hecho, el gran problema ahora mismo es ese: el precio del gas natural en el índice TTF, que es el de referencia en Europa, está por encima de los 62 euros el megavatio. Y como la generación del ‘pool’ sigue íntimamente ligada al precio que marca esta tecnología, los precios seguirán subiendo.
Desde el Gobierno han trasladado la idea de que, gracias a las renovables, el impacto está siendo mucho menor que en otros países europeos, pero la certeza es que los actuales umbrales del mercado mayorista ya impactarán sobre millones de facturas.
En concreto, el primer golpe será para las familias que tienen sus contratos en el PVPC (mercado regulado), que todavía hay unos ocho millones de acceso en España. De igual modo, los clientes contratos en el mercado libre también sentirán estas subidas cuando haya renegociaciones de sus facturas.
Sobre las medidas que se pueden tomar, ya ha comenzado a rondar la sombra de la ‘excepción ibérica’que en sus primeros compases en 2022, fijaba en 40 €/MWh el gas el momento en que se limitaba el tope que marcaba el precio del ‘pool’ cuando entraba en acción esta.
Por el momento, el Ministerio para la Transición Ecológica está monitorizando la situación, pero sin tomar ninguna decisión al respecto. Por su parte en el sector eléctrico, las comercializadoras guardan la evolución de precios y cómo puede impactar a sus clientes.
La pregunta que surge en mitad de esta crisis es por qué no se han puesto concretas para que el mercado eléctrico, sumiso del modelo marginalista, no dependa tanto de medidas del gas. La pelea ha sido intensa, y cada cual defiende sus intereses –con sus argumentos–.
