Las acciones de Enagás escalaron ayer un 17% tras la publicación, por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), de la propuesta de la metodología de retribución del transporte y regasificación de gas para el próximo período retributivo 2027-2032.
En el documento, que estará en audiencia pública, hasta el próximo 27 de abril, se establece un recorte del 6,7% en la retribución de la actividad de transporte de gas y del 1,5% para la de regasificación. En ambos casos, menor a lo esperado por el sector, lo que provocó ayer el fuerte cambio en las expectativas sobre la compañía presidida por Antonio Llardén. “Lo que más ha gustado es que se crean nuevos conceptos para retribuir los activos amortizados y eso para una compañía que ya no tiene previsión de ampliar la infraestructura gasista es muy atractiva”, explican fuentes financieras.
La distribución, descontenta
En el sector todavía están tratando de decir una regulación que dista mucho de la esperada. “Lo más sorprendente es que establece un trato diferencial entre la forma de remunerar al transporte (Enagás) ya las distribuidoras que no tiene ninguna lógica”, apuntan esas fuentes.
Para la distribución se ha marcado un incremento de la remuneración del 2,3%, pero ligado al consumo de gas ya variables como la digitalización u otras que generan mucha inseguridad, como el incremento de uso de biocombustibles.
Tampoco ha gustado nada que la nueva regulación no proponga alguna fórmula para compensar el impacto negativo que ha tenido la remuneración del período 2020-2026, motivada por la caída de la demanda (la remuneración está ligada a esta variable) y la escalada de la inflación por motivos ajenos al sector, como la pandemia de covid y la guerra en Ucrania.
