Endesa tiene todo listo para subirse al carro de la electrificación. Unas cuentas óptimas y sanadas, con un beneficio alza; y un plan de inversión que supera los 10.000 millones de cara a 2028. Aunque hay un asterístco enorme por parte de … la compañía: todo está supervisado a que el Gobierno desarrolle cierta legislación en materia de infraestructura.
Por lo que respecto al balance financiero del pasado ejercicio 2025, Endesa ha superado el rango alto de las previsiones comunicadas al mercado: un resultado bruto de explotación de 5.756 millones, un 9% más, y un beneficio neto de 2.198 millonesun 16% más. Todos los segmentos de negocio, excepto el de generación renovable por los menores volúmenes y precios de eólica y solar, incrementaron su contribución al Ebitda con especial fuerza en generación convencional gracias al buen comportamiento del negocio del gas.
Aunque la gran novedad de la compañía dirigida por José Bogas ha llegado con la actualización de su plan estratégico para el periodo 2026-2028. Según lo señalado por la eléctrica, se espera elevar un 10% el volumen inversor respecto al plan anterior: 10.600 millones desde 9.600 millones –lo que ya fue récord histórico de Endesa desde que en 2014 opera con su perímetro actual, la Península Ibérica–.
Según detalla Endesa, más de la mitad de los recursos, 5.500 millones (el 40% más ya citado), se destinarán a reforzar la red eléctrica. No obstante, la compañía hace una matiz de vital importancia: este escenario «se supedita a la aprobación del real decreto anunciado que permita elevar las inversiones por encima de los límites de inversión actuales y que se garantice el reconocimiento del 100% de las inversiones realizadas».
De esta forma, Endesa pone de manifiesto en su plan estratégico el choque real que existe entre las grandes compañías eléctricas y el Gobierno sobre la situación de la infraestructura españolas y el volumen de inversiones que necesita.
La compañía recuerda que con todo esto «se pretende abrir la puerta a más conexiones de nuevos clientes en un contexto de saturación generalizada de esta infraestructura en toda España y en las zonas de distribución de Endesa: 88% y 94%, respectivamente».
En el desarrollo de sus aviones, Endesa recuerda que la compañía solo pudo autorizar el 18% del total de solicitudes de conexión a su red de distribución, sobre un total de 26.000 MW en solicitudes (nivel que duplica el pico de demanda de la red de distribución de la eléctrica, lo que da idea de la relevante demanda latente existente). «La saturación de la red se ha convertido en una gran barrera para el crecimiento económico, la electrificación de la industria y la consecución de los objetivos de descarbonización», insiste la empresa.
Objetivo, redes
«Impulsar la inversión en redes es, por tanto, crítico para que España no deje pasar esta oportunidad estratégica de impulsar su crecimiento económico sostenible. La compañía entiende que el Gobierno es plenamente consciente de las severas restricciones existentes y confía en que el futuro real decreto que incrementará los límites de inversión se abrirá espacio para acelerar el refuerzo de la red», recuerdan desde Endesa.
Sobre esos nuevos negocios, los centros de datos centran gran parte de la atención. Endesa ha configurado una plataforma conformada por hasta 3.000 MW de proyectos híbridos renovables en la Península Ibérica disponibles para firmar contratos de suministro a largo plazo (PPA), entre otros con centros de datos, conexiones de red para los operadores de esos centros, y suelo disponible para facilitar su implantación.
Además, sobre otros negocios, se destaca singularmente en este sentido el avance en algunos proyectos como el de transición justa de Pego (Portugal), cuya construcción está prevista que se inicie en 2027. Incorporará 600 MW de nueva capacidad híbrida renovable (eólica, solar y baterías), con una inversión estimada de 600 millones de euros. Su configuración híbrida permite un perfil energético cercano a la carga base, lo que lo hace muy adecuado para clientes a gran escala, como centros de datos.
Por lo que respeta a alguna de las principales magnitudes financieras, Endesa afianza la sostenibilidad de su posición financiera gracias a la generación de un flujo libre de caja de 4.100 millones, 500 millones más que en 2024, lo que le permite cubrir un porcentaje significativo de las inversiones con criterio de caja de 3.000 millones así como el pago de dividendos (1.500 millones) y la primera fase del programa de recompra de acciones (525 millones), manteniendo tras todo ello una ratio de apalancamiento de 1,8 veces, mismo nivel que en el año anterior.
