España tiene más kilómetros de alta velocidad por habitante que la media europea y que los tres grandes países de la UE, al mismo tiempo que ocupa la cola en cuanto a la red convencional. Según Funcas -que ha recopilado los datos en el libro “La economía de las infraestructuras en España: realidad, retos y recomendaciones”- esa “falta de racionalidad” a la hora de invertir en la alta velocidad ha retrasado o “ignorado” la mejora de las redes de cercanías con Catalunya como ejemplo paradigmático.
En el libro -coordinado por Ginés de Rus y Carlos Ocaña- se señala la necesidad de que el Estado se replantee su inversión en infraestructuras. La paradoja en la dotación presupuestaria para las diferentes redes de ferrocarril se da también en las infraestructuras viarias. España vuelve a liderar el ranking de kilómetros de autovías y autopistas por habitante entre los grandes de la UE y se sitúa en la cola en cuanto a las carreteras convencionales.
“Las inversiones han primado las conexiones interurbanas de media y larga distancia de mayor calidad en detrimento de conexiones de carácter más local y que dotan de una mayor capilaridad al territorio tanto para la carretera como para el ferrocarril”, reza el trabajo publicado este lunes.
En cuanto a la gestión de las Cercanías, los autores defienden la descentralización a los gobiernos autonómicos. “Desde el punto de vista de la planificación, resulta fundamental mejorar las cercanías en las ciudades, permitiendo una mayor participación de las comunidades autónomas y entidades locales en su planificación y gestión, a fin de coordinar mejores dichos servicios con los sistemas de transporte público metropolitano”, reza el informe.
