Sin embargo, Teherán afirmó el viernes no disponer de ningún excedente de crudo en el mar.
“Irán básicamente no tiene crudo excedente en el mar ni disponible para suministrar a los mercados internacionales, y la declaración del secretario del Tesoro de Estados Unidos tiene únicamente como objetivo dar esperanzas a los compradores”, escribió en 𝕏 Saman Ghoddoosi, portavoz del ministerio de Petróleo iraní.
El bloqueo de facto iraní del estrecho de Ormuz, por donde circula habitualmente el 20% del petróleo y el gas mundiales, y los numerosos ataques contra las infraestructuras energéticas en el Oriente Medio han disparado los precios del crudo.
Las cotizaciones cerraron alza el viernes, aunque se mantuvieron por debajo de los 120 dólares por barril, un umbral que han rozado en varias ocasiones desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero.
El barril de Brent del mar del Norte ganó un 3,26%, hasta 112,19 dólares.
Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), habitualmente más barato, avanzó un 2,27%, hasta 98,32 dólares.
El 27 de febrero, víspera de la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra la república islámica, el Brent del mar del Norte había cerrado en 72,48 dólares y el WTI en 67,02 dólares.
