Marzo arrancó con expectativa por una suba del precio de la nafta y el gasoil.
Por un lado, en el plano local, el Gobierno decidió una actualización parcial de 1,1% de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbonomedida que se oficializó el viernes, publicado en el Boletín Oficial, en línea con el esquema de revisión trimestral vigente.
Se espera que haya un traslado a los surtidores. en las próximas horas, aunque el impacto final dependerá de la política comercial de cada empresa.
El Ejecutivo resolvió aplicar el aumento de forma gradual y postergar para abril parte de los incrementos pendientes por el retraso acumulado en 2024 y los primeros meses de 2025.
Así, a la vez que se intenta sostener la recaudación fiscal –que viene de siete meses consecutivos en caída–, se busca evitar un impacto fuerte en los precios que incida en la alza de la inflaciónluego de la aceleración que experimentó en diciembre y enero.
Sin embargo, el precio al consumidor no depende solo de la carga impositiva. Por caso, YPF dejó de anunciar los aumentos el año pasado como parte de su política de precios e implementó un sistema de valores dinámicos que varían según la región del país, el horario y la demanda, entre otros factores. De esa manera, ya no hay precios uniformessino que se amplía la competencia, con diferencias entre estaciones de servicio.
Asimismo, en el sector señalan que, inevitablemente, se trasladaría a los surtidores el salto en el precio internacional del petróleo como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz –por donde pasa 20% de la producción global, entre Irán y Omán, que conecta el golfo Pérsico con el mar Arábigo– tras el ataque a Irán.
Esta mañana, el crudo Brent subió 8% y el precio del petróleo WTI tocó un pico de US$ 75,33tras un aumento de más de 12%que lo dejó en su nivel más alto desde junio. Luego, el aumento se redujo a 7,7%una cotización de 72,17 dólares.
La tensión en el mercado petrolero se incrementó tras el bombardeo de Irán a la refinería de Arabia Saudita en Ras Tanura, una de las más grandes del mundo, ubicada en Arabia Saudita. Fue a partir de este evento que la segunda mayor potencia petrolera mundial –después de Venezuela, con cerca de 267.000 millones de barriles en reservas probados a principios de 2026– anunció su intención de consolidar un bloque opositor contra Irán.
