La misión será conjunta con dos entidades: En primera, la Reserva Natural Chipinque, en el municipio de San Pedro Garza García, un refugio vital para la fauna local.
En este espacio, el programa fortalecerá el resguardo de 1,800 hectáreas mediante un riguroso sistema de monitoreo y prevención de riesgos. Con certeza, esta tarea se refleja en la importancia de adoptar una cultura de sustentabilidad, uno de los pilares de Grupo Bimbo.
Además, se buscará transformar la experiencia de los visitantes del Parque Ecológico Chipinque, mediante la mejora de la señalética que orientará el comportamiento humano para mantener la seguridad y la adopción de prácticas responsables con el entorno del oso negro.
La otra sinergia se llevará a cabo con el Museo del Desierto (MUDE) en Coahuila. La institución aportará el rigor científico y la experiencia operativa en las intervenciones para reubicar a los osos, alejándolos de los peligros de las zonas urbanas y reintegrándolos a su hábitat.
En lo que respeta a la divulgación de información comunitaria, constituirá una pieza clave para el respaldo de la investigación técnica del comportamiento de los animales, para garantizar la calidad de vida en la región.
A esta estrategia nacional se suma el Museo Interactivo Bimbo (MiBIMBO), mediante experiencias inmersivas diseñadas para fomentar una cultura de corresponsabilidad. Con el objetivo de dar a conocer que el respeto por la naturaleza nace de una sociedad proactiva, fungirá como plataforma de sensibilización.
Paralelamente, un porcentaje de los ingresos generados en la taquilla de MiBIMBO se destinará directamente al financiamiento de las brigadas del “Programa Huellas”.
Una visión compartida
La vinculación entre el sector público y privado se dio en el marco de la celebración del Día Mundial de la Vida Silvestre y se alinea con lo expresado previamente por Alicia Bárcena, titular de la Semarnat.
