La economía colombiana inició 2026 con un crecimiento del 1,5 por ciento en enero, según el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del DANE. Aunque el dato se mantiene en terreno positivo —una tendencia que se observa desde febrero de 2021—, marcó una desaceleraciónpues no alcanzó lo de hace un año cuando estuvo en 1,95 por ciento.
De acuerdo con los datos, la economía sigue creciendo, pero a un ritmo más lento, en un contexto donde algunos sectores empiezan a mostrar señales de debilidad.
Al compararse con el resultado de diciembre de 2025, cuando el crecimiento fue de 1,76% (tras revisión). Esto evidencia una reducción en el ritmo de la actividad económica en el inicio del año.
Aunque el país completa varios años en terreno positivo, el comportamiento reciente refleja una economía que avanza con menor dinamismo. La desaceleración no implica una caída generalizada, pero sí un crecimiento más débil frente a meses anteriores, en un entorno donde algunos sectores empiezan a perder fuerza.
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Caída en actividades primarias e industria explica el freno
El menor crecimiento de enero estuvo directamente relacionado con el desempeño de las actividades primarias y secundarias. En el primer caso, el índice se ubicó en 100,32, lo que representó una caída del 2,39 por ciento frente a enero de 2025 cuando fue de 102,77.
Esto implica un retroceso en sectores como la agricultura, la ganadería, la pesca, la silvicultura y la explotación de minas y canteras, que en conjunto reflejan una menor actividad en la base productiva del país.
De acuerdo con Andrés Valencia, exministro de Agricultura, la locomotora del agro se está desacelerando poco a poco. “Lo hemos venido diciendo hace tiempo. El crecimiento anterior ha estado sustentado en los buenos precios internacionales y en la producción de café”.
Valencia, señaló que la revaluación, la caída en la producción del grano y menores precios externos están pasando factura. “La guerra en Irán aumentará los costos de fertilización en medio de la apreciación cambiaria. El panorama no parece ser optimista”.
Para Camilo Herrera, presidente de Raddar, el dato divulgado por el Dane confirma una desaceleración de la economía colombiana al inicio de 2026. Según explicó, ese menor ritmo se ve impulsado por tres factores principales: la caída del agro, especialmente por el comportamiento del café; el retroceso de la producción, que calificó como sorpresivo; y la desaceleración del comercio, un fenómeno que, afirmó, Raddar ya venía anticipando por la moderación del gasto de los hogares.
A su juicio, aunque ni el comercio ni el consumo están cayendo, sí están creciendo a una menor velocidad, en un contexto marcado por el aumento del salario mínimo.
“El crecimiento promedio de salarios está cerca del 6 por ciento y la inflación ya casi llega al 6 por ciento, entonces la capacidad de compra de un salario va a entrar a terreno negativo en cualquier momento. Por eso es normal que el comercio se desacelere, más aún si las tasas de interés están subiendo”, apuntó Herrera.
El retroceso de las actividades primarias, fue de 2,51 por ciento respecto al mes de enero de 2025 y es un comportamiento que no se vio desde febrero del 2025 cuando se registraron -1,7%.
De acuerdo con el informe mensual de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía, Campetrol, la actividad de los taladros en Colombia aún no recupera el nivel más alto registrado en diciembre de 2023cuando fueron 117 taladros activos.
Con corte de diciembre pasado, el promedio anual de taladros activos en el país —incluyendo perforación y reacondicionamiento— se ubicó en 110 equipos.
Los resultados evidencian un retroceso en sectores como la agricultura Foto:Finagro
En cuanto a las actividades secundarias, que incluyen la industria manufacturera y la construcción, el índice se ubicó en 89,43, con una caída de 0,97 por ciento frente al mismo mes del año anterior (90,31).
Para el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, este desempeño responde a factores como la incertidumbre comercial, el contrabando, el aumento de costos y la presión inflacionaria sobre la demanda.
“La economía presenta un debilitamiento estructural, donde nuevamente aparece el gasto público como el de mayor crecimiento jalonando la actividad económica y las principales actividades productivas como minería, hidrocarburos, industria y construcción muestran un grave deterioro. El desafío de este año es recuperar el dinamismo de los sectores productivos”, asegura.
Para el dirigente gremial, este año presenta altos niveles de incertidumbre en materia local e internacional. “Los factores exógenos no los podemos evitar y debemos aprender a administrarlos.pero es necesario que el Gobierno emita señales de confianza para garantizar las condiciones que permitan reactivar la inversión, la producción y la confianza”, remarcó
A diferencia de los otros sectores, las actividades terciarias mantuvieron el crecimiento y fueron el principal soporte del ISE en enero. El índice de este grupo se ubicó en 130,82, lo que representó una variación de 2,73 por ciento frente a enero de 2025.
Dentro de este segmento, las actividades que más crecieron fueron la administración pública y defensa, la educación, la salud y las actividades artísticas.de entretenimiento y otros servicios. Estas ramas concentran una alta participación dentro del sector: 30,1 por ciento para la administración pública, 25,8 por ciento para educación, 24,2 por ciento para salud y 19,9 por ciento en actividades artísticas y otros servicios.
Se registraron aumentos en servicios públicos como electricidad, gas y agua. Foto:SUPERSERVICIOS
También se registraron aumentos en servicios públicos como electricidad, gas y agua, así como en comercio, transporte, alojamiento, información y comunicaciones, actividades inmobiliarias y servicios profesionales.
Sin embargo, no todas las ramas del sector servicios crecieron. Las actividades financieras y de seguros fueron las únicas que mostraron una caída dentro de este grupo.
Jackeline Piraján, economista principal de Davibank, detalló que esta es tal vez la primera señal que enfrenta la economía luego del cambio del año y de luego de tener que enfrentar algún cambio en su perspectiva, especialmente del movimiento de los precios, de los costos laborales, de las expectativas de las tasas de interés y “es probable que ante esto estemos teniendo algún tipo de reacción inmediata en la economía colombiana. Sin embargo, hay que seguir observando las señales de mediano plazo para ver cómo evoluciona”.
Piraján apuntó que a raíz de todos estos choques que se han visto al cierre del año 2025 y al principio del 2026, muchos analistas han revisado la baja de las perspectivas de crecimiento económico.
El Dane también informó que en enero de 2026 se revisaron las cifras del ISE correspondientes a todo 2025, siguiendo las recomendaciones del manual de cuentas nacionales del Fondo Monetario Internacional. Como resultado, algunos datos fueron ajustados: enero pasó de 2,13 a 1,95 por ciento, febrero de 1,23 a 1,27 por ciento, marzo de 4,49 a 4,62 por ciento, mientras que noviembre registró la mayor corrección a la baja, pasando de 2,49 a 2,40 por ciento. Diciembre, por su parte, fue revisado alza de 1,69 a 1,76 por ciento.
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