La economía española sigue creciendo a buen ritmo. El año 2025 cerró con un aumento del PIB del 2,8%, lo que supone cinco años consecutivos de crecimientos notables después del hundimiento del 2020 a causa del impacto de la pandemia. Es el consumo de los hogares y la inversión la que han marcado este aumento de la actividad, según el dato facilitado este mañana por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En el caso del consumo, el gasto de los hogares se aceleró al 3,4% el 2025, gracias en parte al buen funcionamiento del mercado laboral, como demostró la EPA de este martes, con la creación el año pasado de 605.000 puestos de trabajo y la reducción del paro por debajo de la barrera del 10%. Otro elemento que ha ayudado a impulsar el consumo es una cierta recuperación del poder adquisitivo de las familias, con subida de los salarios por encima del nivel de la inflación.
Por lo que respecto a la inversión, una de las asignaturas pendientes de la economía española, se incrementó un 6,3% en 2025, y en este terreno destaca el aumento de la inversión en construcción, que fue del 5,2%, y en bienes de equipo, que llegó al 9%.
El último trimestre del 2025 fue el mejor del año, con un crecimiento del 0,8%, superando de esta manera los periodos precedentes, en que el incremento se movio entre el 0,6 y el 0,7%. De esta manera, este crecimiento genera una inerecai para entrar con buen pie en el año 2026. Según los cálculos del Ministerio de Economía, supone entrar en el año con un punto de partida del PIB del 1,1%.
