A pesar del arancel del 15% impuesto por los Estados Unidos a las exportaciones europeas, de la debilidad del sector exterior comunitario y de la creciente tensión geopolítica, cuya última manifestación ha sido una guerra en Oriente Próximo que amenaza con disparar la inflación, la … Unión Europea ha logrado mantener el crecimiento en 2025, aunque no de forma vigorosa. Según los últimos datos publicados por Eurostat, el año pasado el PIB de los Veintisiete creció un 1,5% frente al 1,1% de 2024, y en el caso de los países de la moneda común, la cifra se sitúa en un 1,4%, frente al 0,9% del ejercicio anterior.
Y una vez más, España está a la cabeza de las grandes economías, con un avance del 2,8% en el PIB que, no obstante, supone un retroceso sustancial desde el 3,5% de 2024. Sea como fuere, el dato está por encima de los de Alemania, que creció un 0,2% tras retroceder un 0,5% en 2024; Francia, con un +0,8% (+1,2% en 2024); e Italia, con un +0,5% (+0,8% en 2024).
En el extremo opuesto, el año pasado los países que mostraron los datos más positivos fueron Irlanda (+12%)Polonia (+3,6%) y Croacia (+3,2%). Es decir, ninguno de los grandes Estados miembros se cuenta entre los primeros de la clase -exceptuando a España-, y esto supone un problema, más aún si se tiene en cuenta que Alemania, que es la locomotora del Viejo Continente, acumula ya tres ejercicios prácticamente plana. El caso francés es incluso más preocupante, pues el avance del PIB en el país vecino perdió vigor en 2025, y lo hizo mientras atraviesa una crisis de deuda que ya ha provocado la caída de varios gobiernos, debido a la incapacidad del Parlamento de pactar una reforma fiscal que finalmente salió adelante, aunque matizada con respecto a las intenciones iniciales del primer ministro, Sébastien Lecornu.
En el caso español, los datos de Eurostat son positivos en varios frentes, pues al avance económico se suma una mejora de la riqueza per cápita, que pasó de 27.800 euros en 2024 a 28.310 euros en 2025. Sin embargo, cabe un matiz, y es que la renta de los españoles sigue lejos de la media de la eurozona, que se sitúa en 37.390 euros (sin incluir a Bulgaria, la última incorporación al euro), una diferencia de 9.080 euros con respecto a nuestro país.
Una brecha que no se cierra
El PIB per cápita en España en 2025 fue de 28.310 euros, 9.080 menos que la media de la eurozona
Además, si se toma el dato a igual poder adquisitivo, una métrica que sirve para hacer comparaciones entre los Estados miembros, resulta que en los últimos seis años España apenas ha logrado estrechar la brecha que la separa de la eurozona. Concretamente, la riqueza de cada español equivale al 75% de la media de los países de la moneda común, la misma cifra que en 2019.
Esto no es extraño si se tiene en cuenta que nuestra economía sigue sin resolver sus problemas de productividad, o que el avance del PIB descansa principalmente sobre el turismo, los fondos europeos y la inmigración; es decir, que se trata de un crecimiento demasiado expansivo y poco orgánico. Como ya explicó ABC, el año pasado los inmigrantes coparon el 42% de todos los nuevos empleos creados en nuestro país.
