La policía local de Thames Valley informó en un comunicado que “el hombre arrestado fue liberado bajo investigación”, sin nombrar al sospechoso, como es costumbre en el país. Más temprano esta autoridad dio cuenta de la detención de “un hombre de unos sesenta años de Norfolk bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público”.
La cadena británica difundió una imagen del expríncipe saliendo de una comisaría del condado de Norfolk en el asiento trasero de un automóvil, conmocionado y con la mirada perdida.
Según la legislación del Reino Unido, Andrés podía permanecer arrestado 24 horas sin cargos, tras lo cual la policía debía solicitar a los tribunales una prórroga.
Carlos III declaró en un comunicado que en el caso de su hermano se seguirá un “proceso completo, justo y adecuado” y, como estaba previsto, acudió en el centro de Londres a la inauguración de la Semana de la Moda de la capital británica, sin dar más declaraciones.
El comunicado de la policía informó que se realizaron registros en dos direcciones en Inglaterra, en relación con el arresto.
La BBC señaló que una fue en la antigua casa de Andrés, Royal Lodge, en Windsor, al oeste de Londres.
La otra dirección era su residencia desde este mes en la finca privada de Sandringham, propiedad del rey, en Norfolk, al este de Inglaterra, donde tuvo lugar su arresto, según medios británicos.
“Podemos confirmar que nuestros registros en Norfolk terminaron”, afirmó la policía local en la noche del jueves.
La mala conducta en el ejercicio de un cargo público conlleva una pena máxima de cadena perpetua, según la Fiscalía de la Corona.
Despojado de sus títulos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que el arresto es “muy triste”.
“Creo que es una vergüenza. Creo que es muy triste. Creo que es muy malo para la familia real. Es muy, muy triste”, dijo Trump a los periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One.
