En medio de presiones sin precedentes de Donald Trump contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, el organismo decidió este miércoles mantener los tipos de interés en los niveles actuales, en un rango de entre el 3,5% y el 3, … 75%.
Es una determinación que va contra las exigencias repetidas del presidente de EE.UU., que quiere tipos más bajos para incentivar la economía de la primera potencial. Pero también muy esperada, después de tres bajadas de tipos consecutivos en las tres últimas reuniones de política monetaria y después de que los responsables de la Fed hubieran telegrafiado su intención de no tocar los tipos en esta ocasión.
Hasta el año pasado, lo habitual era que estas decisiones se tomaran por unanimidad. Ahora, las disensiones son la tónica. En esta ocasión, diez de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto -FOMC, en sus siglas en inglés, el responsable en la Fed de estas decisiones- votaron a favor y dos en contra.
Los dos votos contrarios fueron de Stephen Miran, un asesor económico de la Casa Blanca hasta que Trump le elevó al cargo de gobernador, que ha votado en contra de la mayoría en todas las reuniones en las que ha participado; y de Christopher Waller, uno de los cuatro finalistas a suceder a Powell, cuyo mandato acaba en mayo.
Se espera que Trump anuncie ¿Quién es su elegido? Muy pronto y parecía evidente que Waller se hubiera despedido de toda opción a ser nominado como presidente de la Fed si no se oponía a mantener los tipos en su nivel.
La decisión ocurre en medio de fuertes turbulencias en el banco central de EE.UU., donde las presiones de Trump representan el mayor ataque a su independencia que se recuerda. La de este miércoles es la primera decisión sobre tipos desde que se conociera que Powell está siendo investigado por el Departamento de Justiciael paso previo a una eventual imputación. La justificación oficial de esa investigación son los sobrecostes en una renovación multimillonaria de la sede de la Fed en Washington. Pero Powell ha defendido que es un castigo politico por parte de Trump por no cumplir sus exigencias de bajas de tipos.
La reunión es también la primera desde que el Tribunal Supremo empezara a tratar el despido de una de las gobernadoras de la Fed, Lisa Cook, por parte de Trump. En los argumentos orales al respecto, los magistrados, de mayoría conservadora, mostraron escepticismo sobre la justificación del despido, que también se encuadro en la campaña del presidente contra la independencia del banco central.
La Fed justificó su decisión de mantener los tipos este miércoles en el equilibrio que busca entre el mantenimiento de un mercado laboral fuerte y la contención de la evolución de precios. La compensación de los riesgos relativos a esas dos prioridades es la justificación de la Fed para mantener los tipos: la economía crece a un «ritmo sólido»», ha eliminado la referencia a los riesgos en el mercado laboral -lo que favorecería rebajas de tipos- y la inflación sigue en niveles similares al año pasado, lo que no invita a rebajas agresivas que podrían sobrecalentar la economía.
En la rueda de prensa posterior a la decisión, Powell se negó a contestar preguntas sobre la investigación en su contra o las declaraciones de Trump. «No tengo nada para vosotros sobre eso», respondió ante la cascada de preguntas al respecto. Tampoco ofreció grandes pistas sobre ¿Qué camino tomará la Fed? a partir de ahora sobre tipos, después de que las tres rebajas anteriores provocaran fuertes disensiones entre los miembros del comité.
Pero sí hizo una defensa de la independencia de la Fed. «El porqué de la independencia no es para proteger a los reguladores», dijo. «Es porque sirve a los intereses generales, para que no haya control directo de políticos de la decisión monetaria. Porque la decisión monetaria podría utilizarse en una campaña electoral», explicó. Si se pierde la independencia, si pierde la idea de que las decisiones son para el interés público, no para beneficiar a un grupo u otro, advirtió, «es difícil que se recupere la credibilidad de la institución».
