El Observatorio de Medios e Información Responsable ha presentado los nuevos estándares de información responsable para empresas del IBEX 35. Estos estándares proponen un conjunto de principios, políticas y prácticas de gobernanza de la información que permite a las empresas prevenir riesgos derivados de campañas. … de manipulación informativa, reforzar su transparencia y mejorar la confianza de sus grupos de interés.
Para Elena Herrero-Beaumont, directora de la Fundación Ethosfera y codirectora del Observatorio, el auge de la desinformación obliga a las empresas a incorporar este fenómeno dentro de sus sistemas de gestión del riesgo. «Estamos viviendo una guerra de información y debemos tomar conciencia de la gravedad de esta situación. Las empresas son víctimas de la desinformación, pero también pueden ser generadoras de la misma. Estos estándares ofrecen una guía para desarrollar prácticas y procedimientos que garantizan una información responsable», señala.
El Observatorio de Medios e Información Responsable, creado por las fundaciones Ethosfera y Haz, organizó en Barcelona el pasado 5 de marzo un encuentro con la participación de representantes de instituciones europeas y organismos internacionales. En él se subrayó que las empresas se han convertido en objetivos estratégicos de las campañas de manipulación informativa vinculadas a conflictos geopolíticos.
Según explicó Beatriz Marín, analista del Servicio Europeo de Acción Exterior, estas campañas no solo buscan dañar la reputación o los intereses económicos de determinadas empresas, sino erosionar los valores y posiciones políticas que representan. A su juicio, la desinformación opera hoy como una verdadera industria, con cadenas de producción y financiación que en ocasiones involucran –de forma consciente o involuntaria– a actores del sector privado.
Índices de libertad de expresión
«Las empresas empiezan a ser tanto objetivos directores de campañas de desinformación como víctimas secundarias de operaciones dirigidas contra los Estados», argumentó Alejandro González, del Departamento de Seguridad Nacional.
Por su parte, José Miguel Cansado, Chief Growth Officer de Alto Intelligence, señaló que la desinformación ya no puede considerarse únicamente un problema reputacional, sino un fenómeno con impacto directo en la economía, que «tiene efectos en cómo se comportan los mercados, los reguladores y los clientes».
Mientras, Mikel Aguirre, experto en libertad de expresión y desarrollo de medios de la UNESCO, recordó que los índices de libertad de expresión han descendido un 10% desde 2012, una caída sólo comparable con momentos de fuerte tensión histórica como la Primera y la Segunda Guerra Mundial o el período de mayor confrontación durante la Guerra Fría.
