En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) Se difundió un dosier estadístico que analiza la situación de las mujeres en Argentina en ámbitos clave como demografía, educación, mercado laboral y condiciones de vida. El informe revela avances en algunos indicadores, pero también persistentes brechas de género, especialmente en el mundo del trabajo.
Uno de los datos más relevantes es la mayor esperanza de vida femeninaque ha configurado una población cada vez más envejecida y con predominio de mujeres en edades avanzadas. Según el informe, en 2019 las mujeres vivían en promedio seis años más que los varonesuna diferencia que se amplió con el paso del tiempo.
Esta tendencia se refleja en la estructura demográfica: por cada 100 varones hay 107 mujeres en el paísy en los grupos de edad más altos la brecha se amplía notablemente. Entre las personas de 85 años o más, hay 228 mujeres por cada 100 varoneslo que confirma la llamada “feminización de la vejez”.
Al mismo tiempo, el informe destaca cambios profundos en la dinámica demográfica. La tasa global de fecundidad cayó a 1,4 hijos por mujer en 2022casi dos menos que en 1980, lo que refleja la fuerte reducción de los nacimientos en las últimas décadas.
Más educación, pero menos oportunidades laborales
En el plano educativo, las mujeres presentan indicadores superiores a los de los varones. Tienen mayores tasas de asistencia, permanencia y graduacióny además representan la mayoría en el nivel superior. De acuerdo con los datos oficiales, casi el 60% de los nuevos estudiantes universitarios son mujeres y el 64% de los egresados también lo son.
Sin embargo, esa ventaja educativa no se traduce automáticamente en mejores oportunidades laborales. Las mujeres enfrentan menores tasas de empleo y mayores niveles de desocupación y subocupación respecto de los varones.
Según la Encuesta Permanente de Hogares, la tasa de empleo de las mujeres mayores de 14 años es del 47,7%, frente al 65,8% de los varones. Además, la subocupación horaria femenina supera en 4,9 puntos porcentuales a la masculina.
Más informalidad y brechas salariales
Las desigualdades también se reflejan en las condiciones laborales. El informe muestra que el 27,2% de los puestos ocupados por mujeres corresponden a empleo asalariado no registradouna proporción superior a la de los varones.
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Esta situación impacta directamente en los ingresos. En los empleos registrados, las brechas salariales aumentan con la edad: entre trabajadores de 50 años o más, las mujeres ganan en promedio 68 pesos por cada 100 que perciben los varones.
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En el caso del empleo no registrado, la desigualdad es aún mayor: por cada 100 pesos que gana un varón, una mujer percibe en promedio 56 pesos. Además, las mujeres continúan subrepresentadas en puestos de liderazgo. Solo el 4,6% de las mujeres ocupadas acceden a cargos de dirección o jefaturamientras que entre los varones la proporción aumenta al 8,5%.
Hogares y estrategias económicas
El informe también revela que el 16% de los hogares son monoparentales y más de ocho de cada diez tienen jefatura femenina.
En los hogares con menores ingresos y con jefatura femenina, es más frecuente recurrir a estrategias complementarias para sostener el presupuesto. Por ejemplo, el 34,4% de los hogares de menores ingresos con jefa mujer ha solicitado préstamos a familiaresuna proporción mayor que en los hogares encabezados por varones.
El informe del INDEC concluye que, aunque las mujeres han logrado avances significativos en educación y esperanza de vida, Persisten importantes desigualdades económicas y laborales. que condicionan su autonomía y sus ingresos a lo largo de la vida. Las diferencias en la participación laboral, la informalidad y las brechas salariales siguen siendo algunos de los principales desafíos para avanzar hacia una mayor igualdad de género en Argentina.
