La naviera Baleària ha cerrado su facturación en 2025 con 801 millones de euros, un aumento del 16% respecto al mismo período del año anterior y un beneficio de 63 millones de euros, lejos de los últimos 25 que registraron en el ejercicio 2024. Cifras que suponen un aumento del 152% en su resultado final y que su presidente, Adolfo Utor, atribuye a diferentes razones, entre ellas el aumento de tráficos, en líneas y pasajeros, en el norte de África, que rozan el 30% del total y, en general, a sus viajeros internacionales (+68%). La naviera ha presentado este miércoles en su sede de Dénia los resultados de 2025, satisfecha con la gestión del último año en el que “nos hemos fortalecido”, ha explicado el empresario.
También el ascenso más importante de pasajeros se ha producido desde el norte de África, donde la empresa mantiene tráficos en Marruecos y Argelia. En total, el pasaje ha aumentado un 15% más, llegando a los 6,5 millones de personas transportadas, consolidando el aumento que revalidó en 2023 al superar por primera vez los 5 millones de pasajeros. En perspectiva, la naviera valenciana recuerda que en esta última década ha duplicado el número de pasajeros transportados.
“Nos hemos fortalecido”, destaca Adolfo Utor, presidente de la naviera
Utor ha explicado que los resultados han sido posibles tanto por el aumento del tráfico, como por la gestión de los costes y “la factura del comercio de emisiones”, en la que ha explicado que “conseguimos bajar en emisiones y también en coste, que es muy importante”, ha reiterado. La empresa ha reducido su huella de carbono tanto en milla navegada (-2,85%), en emisiones por pasajero (-15%) y en metro lineal por carga (-12%), lo que revela un aumento de las ocupaciones.
También ha dado a conocer Utor los próximos retos de la empresa, entre los que destaca la propuesta de nueva terminal en València. Así, Utor ha anunciado que la naviera ya ha presentado a la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) la propuesta de una nueva terminal en el mismo espacio que ocupa ahora la naviera. “Veníamos preparándolo hace tiempo y sabemos que todo tiene sus plazos, espero que no sean tan lentos como los de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), porque en València la compañía tiene tres barcos cada día. Utilizamos a los prácticos ya los estibadores todos los días y pagamos nuestras tasas”, ha reivindicado.
Un proyecto “adecuado a nuestros aviones” que el empresario espera que se resuelva pronto, que sea “ágil” y que considere se ajusta a los aviones del puerto valenciano. A finales del año pasado, en la presentación del que será el primer corredor verde marítimo entre València y Palma, ya dijo delante de la presidenta del puerto, Mar Chao, no tener “ninguna duda que para el 2030 nosotros ya tendremos la terminal construida”.
En València la compañía tiene tres barcos cada día. Utilizamos a los prácticos ya los estibadores todos los días y pagamos nuestras tasas”
Otra de las cuestiones que inquietan a la compañía es la operación de compra de Armas Mediterránea, su proyecto en Canarias, donde actualmente tiene poca actividad (el 1% de sus pasajeros son canarios), pero grandes aspiraciones. La empresa anunció la compra de la naviera, pero la CNMC sigue analizando la operación tras detectar en la primera fase del análisis “posibles riesgos” para la competencia en los tres mercados (Península – Alborán, Sur Península-Estrecho y Península – Canarias), consecuencia de “la elevada concentración que se produciría”, señaló el organismo. Al respecto, Utor ha reconocido que “los ritmos de la economía nada tienen que ver con los de Administración” y ha anunciado que la empresa estudia presentar alegaciones.
En el terreno laboral, el año que ahora cierra Baleària también ha supuesto el aumento de un 10% su plantilla, hasta los 3.100 trabajadores con un porcentaje del 98% de contratos indefinidos. “Ya va apareciendo la juventud y estamos intentando dar un impulso al talento femenino, sobre todo en flota, buscando un equilibrio de los puntos de interés de la compañía”, ha destacado. Hay 63 nacionalidades entre sus empleados, el 58% de ellos españoles con una relevancia cada vez mayor de los marroquíes (13%), hondureños (11%) y ucranianos (8%), un colectivo de porcentaje relevante en la presencia del que Utor ha dicho “no fui consciente de los que había hasta que no estalló el conflicto”.
