Los mercados andan un tanto locos con las idas y venidas de Donald Trump, en particular los vinculados a acciones bursátiles y energía (petróleo y gas natural) oa fertilizantes y otros productos químicos. Son unos vaivenes que llaman la atención de los medios de comunicación, aunque los efectos de la guerra se extienden a ámbitos menos evidentes, pero tanto o más relevantes: los incrementos en los tipos de interés. En particular, aquellos que definen el coste de la deuda pública en el medio y largo plazo, crédito hipotecario y financiación empresarial. En los primeros es donde más duele de forma inmediata: efecto al déficit público y al coste del servicio de los elevados volúmenes de deuda pública de EE.UU., y también de algunos países europeos, entre ellos Italia, España y Francia.
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