Más de una veintena de estados de EE.UU. impugnaron este jueves los nuevos aranceles globales del presidente Donald Trump al acudir a los juzgados para presentar demanda contra esos impuestos a las importaciones que impuso como réplica a la severa derrota que sufrió en el Tribunal Supremo.
Los fiscales generales y gobernadores demócratas que suscriben la demanda sostienen que Trump está excediendo su autoridad con los aranceles previstos del 15% sobre gran parte del mundo. Los impuso del 10%, pero el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que serán del 15% a partir de esta semana.
Trump reiteró que los aranceles son esenciales para reducir los déficits comerciales de Estados Unidos. Impusieron estos nuevos gravámenes bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 después de que el alto tribunal anulara los aranceles que había impuesto el año pasado bajo una ley de poderes de emergencia al considerar la sentencia que se excedió en su poder al circunvalar al Congreso, sobre quien recae esa autoridad.
La Sección 122, que nunca había sido invocada, permite al presidente imponer aranceles de hasta el 15%. Pero esto se limita a cinco meses a menos que el mismo poder legislativo los prorrogue. Se trata de otro territorio inexplorado, puesto que nunca se había aplicado esa regulación, mientras Trump no cesa en su arrebato contra los dos jueces conservadores del Supremo que el mismo nombró y que le dieron la espalda.
La demanda está liderada en esta ocasión por los fiscales generales de Oregón, Arizona, California y Nueva York. Muchos de estos estados formaron parte de la denuncia que acabó con la victoria en el máximo órgano judicial del país.
“El foco ahora debería estar en devolver el dinero a la gente, no en insistir con aranceles ilegales”, subrayó el fiscal general de Oregón, Dan Rayfield. La demanda llega un día después de que un juez dictaminara que las empresas que pagaron aranceles bajo el antiguo marco de Trump deberían recibir reembolsos.
La Casa Blanca ya anunció que presentará recurso de apelación. Ante la negativa del Supremo, Trump vaticinó que habrá “cinco años de litigio” por esas posibles devoluciones, a las que se niega.
La nueva reclamación argumenta que el presidente no puede recurrir a la Sección 122 porque esta norma fue concebida para utilizarse solo en circunstancias específicas y limitadas, no para imponer amplios impuestos a las importaciones. También afirma que los aranceles aumentarán los costos para los estados, las empresas y los consumidores.
