La operación estuvo distribuida de la siguiente manera:
- Un bono a 8 años, con una tasa cupón de 5,625%, por un monto de 3 mil millones de dólares.
- Un bono a 12 años, con una tasa cupón de 6,125%, por un monto de 4 mil millones de dólares.
- Un bono a 30 años, con una tasa de cupón del 6,75%, por un monto de 2 mil millones de dólares.
Con esta emisión, México establece tres nuevos puntos de referencia líquidos en su curva soberana en dólares (8, 12 y 30 años), fortaleciendo la infraestructura del mercado de capitales y mejorando las condiciones de acceso al financiamiento para futuros emisores mexicanos tanto públicos como privados.
El gobierno federal reafirmó su compromiso con los objetivos del Plan Anual de Financiamiento 2026, y aseveró que mantiene la deuda pública en línea con el techo de endeudamiento aprobado por el Congreso y asegurando la continuidad de una gestión fiscal responsable y prudente.
