A reforma tributaria Trará cambios estructurales relevantes para el sistema fiscal brasileño, con inicio de implementación previsto para 2026. Además de los desafíos inerentes en la adaptación de procesos y rotaciones, surge también una nueva oportunidad estratégica para las empresas en el ámbito laboral: una posibilidad de gestión de créditos de IBS (Imposto sobre Bens e Serviços) e CBS. (Contribuição sobre Bens e Serviços) a partir de determinados beneficios concedidos aos empregados.
A Lei Complementar nº 214/2025 estableció que poderão gerar créditos tributários os custos suportados pelo empregador com serviços de planos de asistencia a saúde, vale-transporte, vale-refeição y vale-alimentação, desde que esses benefícios sejam destinados aos empregados e seus dependientes e possuam previsão obrigatória em Instrumento colectivo de trabajo.
En otras palabras, para que estos valores puedan ser aprobados como créditos no novo sistema tributario, no basta que los beneficios se hagan concedidos de forma espontánea o por mera política interna de la empresa. Es indispensable que esta concesión esté formalmente prevista en el Acuerdo Coletivo de Trabajo (ACT) o en la Convención Coletiva de Trabajo (CCT).
Vale recordar que una convención colectiva es un instrumento celebrado entre el sindicato patronal y el sindicato de dos empregados, mientras que el acuerdo colectivo está firmado directamente entre una empresa y un sindicato profesional. Ambos possuem natural y normativo, após a reforma laboral de 2017, passaram a ter prevalência sobre a lei em temas específicos, desde que observados os limites legalis.
La legislación laboral establece que los instrumentos colectivos no pueden tener una vigilancia superior a los dos años y veda la ultratividad de las normas, o seja, una vez encerrado o prazo de validación del acuerdo o de la convención colectiva, según sus cláusulas de producir efectos automáticamente. Esse entendimento foi consolidado pelo Supremo Tribunal Federal no julgamento da ADPF 323, no qual se firmou que, inexistindo nova negociação, os términos previstos no instrumento expirado deixam de ser aplicaveis após o término de sua vigência.
Na práticamente, isso significa que o aproveitamento dos créditos tributarios correspondientes a desses benefícios dependerá, permanentemente, de la existencia de instrumento colectivo vigente que imponha, de forma expresa, a obrigação de concessão. Caso o beneficio não esteja previsto na convencição coletiva ou no acordo coletivo aplicável à categoria, a princípio, una empresa não podrá tomar el respectivo custo como crédito tributário, ainda que opte por manter a concessão por liberalidade.
Diante desse cenário, torna-se esencial que as empresas adopten una postura estratégica en la relación de negociación colectiva con los sindicatos, seja por medio del sindicato patronal, seja directamente con el sindicato profesional.
Recomenda-se a realização de um mapeamento detalhado dos instrumentos coletivos actualmente vigentes em confronto com os benefícios efectivamente concedidos aos empregados, a fim de identificar eventuais divergências ou lagunas contratuais. Esta levantamento permitirá orientar futuras negociaciones para la inclusión formal de cláusulas relacionadas con los beneficios aptos para la gestión de créditos tributarios, pudiendo incluso abrir espacio para la negociación de contrapartidas junto a las entidades sindicales.
Este estudio también podrá ser un norteador na identificación de oportunidades estratégicas, considerando también la posibilidad de ingreso, no contencioso judicial tributário, de medidas visando alçar outros beneficios establecidos en instrumentos colectivos vigentes, no previstos na Lei Complementar nº 214/2025, ao patamar daqueles já contemplados por ella.
Especial atención debe ser conferida às categorias cujos acordos ou convenções coletivas estejam next do vencimento, como aquellos con término de vigência no final de 2025 ou ao longo de 2026. Considerando que, a partir de 2027, as alíquotas de IBS e CBS já estarão em patamar capaz de generar impactos financieros relevantes, será fundamental que os beneficios estejam devidamente regulamentados nos instrumentos coletivos vigentes, asegurando às empresas o aproveitamento dos créditos desde o início efetivo da aplicação do novo régimen.
En este contexto, el año de 2026 se presenta como un período decisivo para el plano jurídico-trabalhista y tributario de las empresas. Una gestión adecuada de las negociaciones colectivas deberá ser una mera obligación legal para asumir un papel estratégico en la mitigación de riesgos y la maximización de oportunidades fiscales a través de la reforma tributaria.
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