Hablar hoy de pensiones en Colombia ya no es un asunto ideológico ni una discusión exclusiva de expertos. Mucho menos de sector público o privado. Es una conversación inevitable sobre el futuro del país y la manera como protegemos a quienes llegan a la vejez.
La reforma pensional, la ley 2381hoy suspendida y en revisión, puso sobre la mesa preguntas profundas sobre equidad, sostenibilidad financiera y protección social, en un contexto marcado por alta informalidad, envejecimiento acelerado y profundas brechas sociales. El desafío es estructural y, sobre todo, de largo plazo.
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En este contexto, el más reciente informe de la Octubre de comienzos de año, ‘Panorama de las Pensiones 2025’, ofrece una mirada valiosa. No da recetas mágicas, pero sí traza un derrotero claro: los sistemas pensionales solo son sostenibles cuando existe coherencia entre demografía, mercado laboral y reglas del sistema.
Cerca del 15% de los colombianos tiene más de 60 años; Hacia 2060, esa proporción superará el 35 %. Foto:iStock
Informalidad: una de las principales causas de la baja cobertura
El primer gran llamado es la cobertura. Más del El 50 por ciento de los trabajadores colombianos permanece por fuera del sistema contributivo, principalmente por la informalidad. Estudios de Asofondos señalan que tres de cada cuatro trabajadores enfrentan períodos prolongados sin cotizar, acumulando más de un tercio de su vida laboral en esa condición. La OCDE es clara: sin ampliar la cobertura, como ya lo han hecho países como México, Japón o Corea, cualquier sistema pensional seguirá siendo insuficiente. No es posible construir pensiones sólidas sobre trayectorias laborales frágiles.
El segundo eje es la edad de pensión. Colombia mantiene una de las edades de retiro más bajas entre los países de la Ocde: 62 años para los hombres y 57 para las mujeres. Esta diferencia no solo reduce el monto de las pensiones en las mujeres, sino que amplía la brecha de género. La recomendación es clara: avanzar gradualmente hacia la igualdad de edades y vincular el retiro a la esperanza de vida. El Banco de la República ha anunciado que, sin ajustes de este tipo, el envejecimiento poblacional presionará crecientemente las finanzas públicas y limitará el margen fiscal futuro.
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Competencia pensional
Un tercer punto clave es la estructura del sistema pensional. La coexistencia de regímenes paralelos que compiten entre sí. genera inequidades, fragmenta beneficios y crea incentivos de selección adversa. En este sentido, la Ocde reconoce que la reforma aprobada en 2024 avanza hacia una mayor integración de pilares y al fortalecimiento del pilar solidario para los adultos mayores más vulnerables. Sin embargo, deja una advertencia que no puede ignorar: la sostenibilidad de estos esquemas depende de un financiamiento claro y de un manejo prudente de los subsidios para evitar trasladar desequilibrios a las generaciones futuras.
Miguel Largacha Martínez, presidente del Fondo de Pensiones y Cesantías Porvenir. Foto:Archivo Particular
Todo esto ocurre en medio de una transformación demográfica acelerada. Hoy, cerca del 15 por ciento de los colombianos tiene más de 60 años; Hacia 2060, esa proporción superará el 35 por ciento. Entre 2050 y 2075, el envejecimiento ejercerá una presión creciente sobre los sistemas de pensiones, salud y cuidado. Por ello, la Ocde insiste en incorporar mecanismos automáticos de ajuste —edad, indexación y factores de sostenibilidad— que permitan anticiparse a los cambios y reducir la incertidumbre. Anif y Fedesarrollo han señalado que la ausencia de estos mecanismos obliga a reformas frecuentes, costosas y políticamente complejas.
El envejecimiento, sin embargo, no debe verse únicamente como una carga. También representa una oportunidad. Incentivar el empleo sénior, facilitar la combinación entre trabajo y pensión y fortalecer la inclusión productiva de las personas mayores puede mejorar las pensiones y, al mismo tiempo, aprovechar un capital humano valioso para el país.
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No existe un sistema pensional perfecto. Pero sí existen países que se preparan para el futuro. El mensaje de la Ocde es un llamado a la coherencia: entre demografía y reglas, entre solidaridad y sostenibilidad, entre equidad y responsabilidad fiscal. La reforma que Colombia necesita pasa por un punto esencial: formalizar el empleo y facilitar la cotización. La demografía no espera. Y el futuro pensional del país se construye entre todoscon decisiones responsables, diálogo informado y visión de largo plazo.
Miguel Largacha Martinez
Presidente del Fondo de Pensiones y Cesantías Porvenir.
