El último balance trimestral de Goldman Sachs Grupo volvió a confirmar la fortaleza operativa del banco en un contexto financiero exigente, marcado por volatilidad elevada y un mercado que premia la capacidad de ejecución. Sin embargo, el mensaje que empieza a imponerse entre los analistas no pasa tanto por la calidad de los resultados, sino por la valoración que hoy muestra la acción. Según un informe reciente de Allaria, el papel ya descuenta buena parte de las buenas noticias y deja un potencial de baja estimada en torno al 9,94% frente a los precios actuales.
El interrogante, entonces, no es si Goldman Sachs sigue siendo un banco solido —eso parece fuera de discusión—, sino qué hacer con la acción luego de un rally tan marcado, que la llevó a operar cerca de máximos históricos y con múltiplos que empiezan a tensionarse frente a sus pares.
Un trimestre que superó expectativas
Desde el punto de vista estrictamente operativo, el trimestre fue contundente y Goldman Sachs reportó una ganancia neta de u$s4.620 millonescon un beneficio por acción de u$s14,01muy por encima del consenso de mercado. Incluso ajustando el impacto extraordinario vinculado a la salida del negocio de tarjetas Apple, el EPS se ubicó en u$s13,55, superando con holgura las proyecciones.
es materia de ingresos, el número headline mostró un leve contracción interanual, pero Allaria remarca que el dato relevante surge al eliminar el efecto Apple.
Bajo esa métrica, los los ingresos crecieron un 13% interanual, hasta u$s15.700 millones, reflejando un trimestre de alta actividad financiera, con mercados más dinámicos y mayores oportunidades de arbitraje.
Trading y banca de inversión
El informe pone especial énfasis en el desempeño de Banca y mercados globalesel corazón histórico de Goldman Sachs. Este segmento se registró crecimiento interanual del 22%, impulsado tanto por el negocio de trading como por la recuperación de la banca de inversión.
El área de FICC volvió a destacarse, favorecida por un escenario de mayor volatilidad y volumen, mientras que las comisiones de banca de inversión crecieron 25% interanual. Dentro de ese universo, el asesoramiento en fusiones y adquisiciones fue el motor principal, acompañado en menor medida por emisiones de acciones.
Un dato que Allaria subraya como estructural es que la cartera de mandatos de banca de inversión alcanzó su nivel más alto en cuatro años, lo que aporta visibilidad sobre los ingresos futuros y explica parte del optimismo que mostró el mercado tras la publicación del balance.
Gestión de activos y patrimonio
En paralelo, el negocio de Gestión de activos y patrimonio Mostró un comportamiento más defensivo, pero igualmente relevante. Si bien los ingresos cayeron marginalmente en la comparación interanual, el segmento registró entradas netas de largo plazo por u$s66.000 millonesmarcando su 32º trimestre consecutivo con flujos positivos.
Para Allaria, este dato no es menor, ya que confirma la capacidad del banco para sostener ingresos recurrentes por comisiones, incluso en escenarios donde la actividad transaccional puede moderarse.
El talón de Aquiles aparece en los costos.
Donde el informe adopta un tono más cauteloso es en la evolución de los gastos operativos. Durante el trimestre, los costos crecieron 18% interanualhasta u$s9.722 millones, un nivel sensiblemente superior al esperado por el mercado.
Este salto llevó el ratio de eficiencia a 71,6%, alejándolo del objetivo estratégico del banco y del consenso de analistas, que lo ubicaba cerca de 62%. La suba estuvo explicada principalmente por mayores compensaciones y beneficios, en línea con el buen desempeño operativo, pero introduce una señal de alerta hacia adelante.
Desde Allaria advierten que, si la volatilidad del mercado se normaliza y los ingresos extraordinarios pierden fuerza, sostener este nivel de costos podría Presionar la rentabilidad.
Valoración exigente y margen de corrección
El punto central del informe de Allaria pasa por la valoración. A precios actuales, ópera de Goldman Sachs con un P/E adelantado cercano a 16,4x, claramente por encima de su media histórica y muy cerca del promedio del sector financiero estadounidense.
Cuando se lo compara con otros grandes bancos, el papel muestra múltiplos superiores, pese a que su rentabilidad es de las más altas del sector. Esa combinación explica por qué Allaria considera que la acción luce cara por fundamentos, aun reconociendo la calidad del negocio.
Con un precio objetivo promedio sensiblemente inferior a la cotización actual, el consenso refleja un desventaja estimado del 9,94%, lo que no implica una visión negativa sobre la compañía, pero sí una advertencia clara sobre el riesgo de entrar a estos niveles.
Por todo esto, la lectura final es prudente. Goldman Sachs sigue siendo un banco de primer nivel, con capacidad probada para generar resultados en contextos complejos y con un modelo de negocios diversificado. Sin embargo, tras un rally significativo y con una valoración que ya descuenta gran parte de ese escenario favorable, el margen de error se achica.
Según el enfoque de Allaria, el equilibrio justifica una postura más neutral, más orientado a mantener posiciones existentes o esperar una corrección antes de sumar exposición.
