Un informe oficial del Gobierno confirmó la caída sostenida del empleo formal en 2025. Ante este escenario se disparó el trabajo independiente
14/03/2026 – 13:00hs
El mercado laboral argentino atraviesa un momento de fragilidad según los últimos registros oficiales. Durante la segunda mitad de 2025, el sector privado experimentó una sangría constante de puestos de trabajoconsolidando una tendencia que comenzó a manifestarse con fuerza desde finales de 2023. Esta dinámica refleja las dificultades de las empresas para sostener sus plantillas en un contexto económico complejo y de reconfiguración productiva.
Los datos procesados por la Secretaría de Trabajo de la Nación exponen un escenario donde el empleo en blanco, históricamente el motor de la movilidad social y la estabilidad económica, pierde terreno frente a otras formas de inserción laboral. Mientras las compañías reducen sus nóminas, el sistema registra un desplazamiento de los trabajadores hacia esquemas de menor protección social, marcando un cambio estructural en la composición del empleo en el país.
Casi 100.000 puestos menos en el sector privado
El informe detallado de la cartera laboral confirma que entre junio y diciembre de 2025 se perdieron exactamente 96.800 empleos asalariados privados. Solo en el último mes del año pasado, la caída fue del 0,2 por ciento, lo que dejó el total de trabajadores con recibo de sueldo en 6.197.000 personas. Si se realiza la comparación interanual contra diciembre de 2024, el retroceso es aún más profundo, con una destrucción neta de 106.200 puestos formales.
Esta reducción no fue exclusiva del ámbito empresarial. el sector publico también forma parte de la contracción general con una baja del 0,5 por ciento en su plantillalo que representa la salida de 18.700 trabajadores durante el mismo período. Esta combinación de factores pone de manifiesto que el ajuste en la fuerza de trabajo es transversal y afecta tanto a la administración del Estado como a la inversión privada.
El auge del monotributo como alternativa
Ante la falta de vacantes en relación de dependencia y el cierre de posiciones tradicionales, los trabajadores argentinos encontraron en el trabajo independiente su principal refugio. Las estadísticas oficiales muestran que el monotributo creció un 5,4 por ciento anualsumando un 113.000 nuevos aportantes al sistema.
Esta migración hacia la denominada formalidad flexible explica por qué, a pesar de la caída del empleo asalariado, el número total de personas con algún tipo de registro legal aumentó un 3,8 por ciento.
Perspectivas para el mercado laboral en Argentina
La radiografía actual muestra que el mercado laboral está en plena transición. Mientras que sectores como el autónomo registraron un leve repunte mensual del 1,5 por ciento en diciembre, la base de trabajadores asalariados del sector privado sigue siendo el eslabón más débil de la cadena. La pérdida de casi 100.000 puestos en seis meses representa un desafío mayúsculo para el consumo interno y la mejora de la seguridad social en el corto plazo..
Los especialistas advierten que la recuperación del empleo de calidad dependerá de una estabilización macroeconómica que permita a las empresas volver a contratar con previsibilidad. Por ahora, el crecimiento del trabajo por cuenta propia parece ser la única respuesta inmediata de la población para mantenerse dentro de la economía registrada, aunque bajo condiciones de mayor incertidumbre que las que ofrece un contrato de trabajo estándar.
