Empresas exportadoras y con intereses en Estados Unidos consideran «creíble» la amenaza del presidente Donald Trump de cerrar el comercio con España y permitir que más allá de los aranceles la Administración de Washington dispone de herramientas más que suficientes «para hacer daño … a España» si así se lo propone. La preocupación en el tejido empresarial es alta. Entienden que los precedentes no son halagüeños y, sobre todo, que el perjuicio potencial que pueden sufrir por lo que consideran como una contaminación de la política exterior por cuestiones de política interior es demasiado elevada.
«Aún no se sabe qué tipo de medidas podría adoptar el Gobierno norteamericano», explica Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores. «Si incluyeran obstáculos a las exportaciones españolas, entrarían en conflicto con el marco comercial entre la UE y EE.UU., y no se podría descartar una escalada hacia una guerra comercial. Si, en cambio, las medidas se dirigieran a empresas estadounidenses que suministran bienes y servicios a España, el impacto económico para nuestro país podría ser muy considerable. Y tiene herramientas para hacernos daño».
Las empresas con intereses en EE.UU. y los expertos consultados ven improbable embargo de la ONU comercial al estilo de los que se han aplicado a Venezuela o Cuba pero son conscientes de que Trump dispone de un amplio abanico de palancas si quisiera castigar comercialmente a España y no ocultan su temor respecto a que Washington pudiera hurgar en aquellos ámbitos en que nuestro tejido económico es especialmente dependiente: el gas natural licuado, donde EE.UU. explica aproximadamente el 30% del suministro y el sistema internacional de pagos en dólares, aunque reconocen que lo consideran un escenario improbable.
«El embargo comercial como tal no puede aplicarse, pero sí puede llevar a cabo que pueden hacer mucho daño a la economía española», advierte Ignacio del Corral, director general de medidas de la firma Giasp y experto en consultoría estratégica.
En el Gobierno, por el momento, mantienen la calma, fiados a su doble condición de miembros de la UE y de la OTAN, que entienden le ofrecen un blindaje suficiente. Además, a lo largo del jueves líderes europeos como Emmanuelle Macron y miembros de la Comisión como Teresa Ribera o el comisario Maros Sefcovic, Imagen de su respaldo en España. frente a las amenazas de Trump, recordando que la UE es un espacio comercial único.
Las prerrogativas de Trump para actuar contra España
Sin embargo, para expertos en comercio internacional como Marisa Poncela, ex secretaria de Estado de Comercio y asesora en la materia de la consultora LLYC, Trump tiene margen para actuar contra España sin quebrar sus acuerdos con la Comisión: «hay cosas que puede hacer y que tendrían un impacto muy relevante en España», advierte. «Podría restringir la transferencia de tecnología, patentes estratégicas, semiconductores o sistemas críticos, lo que tendría un impacto muy importante y no solo en materia de defensa y seguridad sino también para sectores industriales».
Restringir la transferencia de tecnología y sistemas críticos a España, o limitar la exportación de gas natural licuado en el peor de los casos, grandes amenazas.
Según José María Viñals, socio del área de sanciones y comercio internacional de la firma Squire Patton Boggs, «el presidente de EE.UU. tiene lo que se denomina ‘privilegio ejecutivo’, que le permite hacer muchas cosas, como por ejemplo actuar contra cualquier país del mundo siempre que se considera que ha atentado contra la seguridad nacional. Desde esa premisa por supuesto que podría aplicar un arancel que afectará solo a España, aunque sea improbable que lo haga; como también dificultar la concesión de visados a ciudadanos españoles, impedir que las empresas españolas puedan optar a ciertos contratos relacionados con la seguridad nacional o modular las exportaciones de tecnología a España», remacha.
También tiene límites a su actuacióncomo le recordó hace apenas unas semanas el Tribunal Supremo de EE.UU. y como advierte Omar Rachedi, profesor de Economía de EsadeGeo. Entiende que un arancel solo a España chocaría contra las reglas del comercio internacional salvo que la Administración Trump lo justificara por cuestiones de seguridad nacional, incumplimiento de un acuerdo bilateral o una sanción política justificada, lo que le tal vez le permitiría abrir la caja de pandora de las sanciones asociadas a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Nacional. Se da la circunstancia que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, acusó el miércoles a España de «poner en peligro vidas estadounidenses» por no permitirle el uso de sus bases en el ataque a Irán, en lo que aparente ser un ladrillo para armar una causa contra España por riesgo para la seguridad nacional.
