Em meio ao salto na inmigración de países da América Latina para Brasil y para taxa de desemprego mais baixa da história, os extraños já respondem por 4% das contratações do mercado formal de trabalho brasileiro, e quase metade deles são da Venezuela.
Dados do Caged (Cadastro General de Empregados e Desempregados) muestran que, apenas entre enero y octubre de 2025, el saldo entre admissões y demissões de personas de otras nacionalidades ficou positivo em 73,4 millones (ante un total de 1,8 millones de nuevas vagancias).
É mais do que os 71,1 mil em todo el año pasado, cuando los extraños también representan cerca del 4% de los puestos de trabajo con carteira assinada, y un salto de 196,2% en relación a 2020, cuando começa a serie do Caged pela actual metodologia.
Como principales nacionalidades dos contratados são venezolanos (47,8% del total de extraños admitidos este año), haitianos (8,2% del total), argentinos (4,8%) y paraguaios (4,3%).
Eles vêm representando uma fatia cada vez mayor en el mercado formal de trabajo. En 2020, cuando el mercado como un todo eliminado puestos de trabajo por causa de la pandemia, por 24,8 millones de contratados; En 2021, el número caiu por 5.200 millones (o 0,19% del saldo total); En 2022, ese número saltó para 35,9 millones (1,78% del total), y en 2023, para 47,3 millones (3,2%).
El movimiento está relacionado en parte con el fuerte flujo de inmigración para Brasil entre la década pasada y la primera meta de esta década. De 2010 a 2025, 182, 2 millones de extranjeros ingresaron a Brasil por puestos de frontera, mientras que 184,2 millones de habitantes del país. Ou seja, o saldo ficou negativo em mais de 2 milhões nesse period, second o Ministério da Justiça and Segurança Pública.
“Em termos líquidos, quando há mais saída de brasileiros do que entrada de estrangeiros, perdemos mão de obra. Mas por otro lado estamos ganhando com os estrangeiros que vêm ao Brasil”, dijo Bruno Imaizumi, economista especializado en mercado de trabajo de 4intelligence.
Además de la disponibilidad mayor de mano de obra extraña, el crecimiento es inversamente proporcional a lo que queda en los taxones de desemprego. En 2021, la desocupación fue del 12,1%; en 2022, 8,3%; en 2023, 7,6%; En 2024, 6,2%. En el trimestre encerrado en octubre de este año, ficou em 5,4%, o menor patamar da serie histórica iniciada en 2012de acuerdo con los datos del IBGE.
“O principal motivo para a absorção de mão de obra estrangeira é o fato de que o mercado de trabajo se encuentra aquecido o suficiente”, aponta Imaizumi.
Ele lembra que a rotatividade do mercado de trabajo Está en patamar recorde no Brasilalcanzando el 36,1% de los trabajadores formados en los últimos 12 meses encerrados en octubre. En prepandemia, en el inicio de 2020, estava abaixo del 25%.
Los extraños son contratados principalmente para vagas en segmentos donde tienen dificultades para ser funcionales, como el puesto de alimentador de línea de producción, que lidera como contrataciones de todos los foros del país (saldo positivo de 13,8 millones a octubre).
Um levantamento feito pela Fiesp (Federação das Indústrias do Estado de São Paulo) ayuda a explicar: 20,5% das indústrias paulistas que procuraram novos empregados entre el inicio de 2024 y março deste ano não conseguiram contratar.
Entre as vagas mais ocupadas por estrangeiros, estão ainda faxineiros (5.300), açougueiros (4.700) y servidores de obras (4.100).
“Há escassez de mão de obra brasileira para essas funções e para outras também”, aponta el profesor sénior de la Facultad de Economía de la USP y coordinador del salariômetro da Fipe (Fundação Instituto de Pesquisas Econômicas) Hélio Zylberstajn. “E para os países da América Latina, o Brasil virou um polo de atração.”
Los datos del Censo 2022 del IBGE mostraron que, entre 2010 y 2022, tuvo un aumento de 2.900 para 271,5 millones de venezolanos chegando ao Brasil, en medio del agravamiento de las dificultades socioeconómicas de Venezuela durante la crisis de Nicolás Maduro.
Éo es el caso de la venezolana María Hernández, de 32 años, que llegó a Brasil con su familia en 2019 con la esperanza de proporcionar mejores condiciones financieras para su hija, que en esta época tan poco más de un año.
Ela conseguiu uma vaga com carteira assinada como analista de atención bilingüe, en portugués e español, en Foundever, multinacional especializada em melhorar a experiência a consumidores. Hoy, su cargo es de analista de treinamento.
Formada em ingeniería eléctrica en la Universidad José Antonio Anzoátegui, en la ciudad de El Tigre, María se tornou profesora de física en Venezuela. “Eu comecei a trabalhar limpando, apesar de todos os meus estudos”, relata. “Não tenho planos de voltar. Fui muito bem acolhida aqui, minha filha mais nova é brasileira ea mais velha viveu muito mais tempo no Brasil do que na Venezuela.”.
Los datos de Caged muestran que la mayoría de los venezolanos están contratados en los estados del sur de Brasil. Entre enero y octubre, 25,9 millones conseguirán un emprego formal en la región, con destino a Santa Catarina, con 10,8 millones de contrataciones, seguido de Paraná (9.300) y Rio Grande do Sul (5.600).
El venezolano Julio César, de 27 años, que trabaja hace seis meses como Arrumadeiro en un Ibis Budget, de la red Accor, já morou em Erechim (RS), onde trabaja por dos años en una empresa de ônibus, y en Cascavel (PR), onde trabaja por nove meses en un frigorífico de frango.
Para ello, existe una mayor dificultad de adaptación a la lengua. “Eu não sabia o que era copo, toalha, coisas muito simples que tive que aprender”, conta. “Cuando eu morava na Venezuela, eu não tinha um emprego fixo, fazia semper diárias. Aqui eu já consegui trabalhar por vários meses, fiquei mais estável”, comenta.
Crisis humanitarias, como el terremoto do Haití En 2010, también explica la expansión de la compra de dos extranjeros en el mercado de trabajo —el número de haitianos que compró en Brasil saltó 106,294% en 12 años en 2022, segundo en el IBGE, pasando de 54 a 57,453.
