La financiera del empresario Ariel Vallejoligada al presidente de la AFA Claudio “Chiqui” Tapia y sospechada por presunto lavado de activos, trabajó con uno de los bancos más tradicionales de la ciudad, que actuó como entidad de respaldo de los fondos que captó la financiera, y que ahora es objeto de investigación judicial.
Sur Finanzas figura en los registros del Banco Central como un PSP, que es la categoría que nuclear a los Proveedores de Servicios de Pago. Por definición, ofrecen servicios de cobro, pagos y manejo de cuentas de pago, pero no tienen licencia de bancos.
Por esa razón necesitan una entidad financiera tradicional -regulada por el BCRA- como el Banco Industrial (BIND) para que los depósitos que hagan sus clientes estén respaldados. Los PSP tienen obligación de mantener “encajados” (inmovilizados) el 100% de los fondos que capten.
El BIND fue el banco que actuó como depositario de Sur Finanzas, pero esa cuenta estaba cerradaaseguran fuentes oficiales con conocimiento del asunto, por una alerta por operaciones sospechosasque es un mecanismo del sistema bancario para detectar posible lavado de activos.
Desde el banco no realizó comentarios ante la consulta de Clarín al cierre de esta nota. El BIND Actúa como sociedad depositaria de otras plataformas, entre ellas Mercado Pago, Balanz o Bull Market Brokers.. Cualquier billetera también necesita un banco detrás si quisiera ofrecer compra de dolares a sus clientes, porque solo entidades reguladas por el Central pueden ir al mercado mayorista a exigir divisas a precio oficial.
El BIND está asociado desde su fundación. al apellido Meta. Actualmente es propiedad de dos accionistas principales: Andrés Meta (que tiene el 50,3% de la participación) y su madre, Carlota Durst de Meta, con el 46,4%. El resto pertenece a un fideicomiso. El presidente del directorio es Andrés Prida.
Es poca la información pública que registra el Banco Central sobre Sur Finanzas. De todas formas, un dato clave ya asomaba como alarmante en los últimos meses de acuerdo a los registros de entidades no financieras proveedoras de crédito, que es la manera que la autoridad monetaria identifica a billeteras virtuales, financieras, cooperativas de crédito, prestamistas en cuotas y grandes cadenas comerciales que financian consumos de sus clientes.
Según información oficial a la que tuvo acceso Clarínla información en manos del Central ya reflejaban porcentajes de incobrabilidad muy altos entre los préstamos que otorgaba Sur Finanzas, aunque el monto registrado en el informe es mucho menor en comparación con la cifra que investiga la justicia, que supera los $800.000 millones por operaciones de la firma de Vallejo.
Hasta septiembre, Grupo Sur Finanzas registró una cartera de préstamos de casi $2.900 millones. Ese mes, del total unos $660 millones (23%) estaban en situación de irregularidad, es decir, tenían algún tipo de demora en el repago. Entre abril y mayo el porcentaje de incobrabilidad llegó a ser casi total, 99% y 100%respectivamente.
