La presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, ha hecho una defensa de la energía nuclear como parte esencial de la independencia europea y complemento estratégico a las fuentes renovables. En una reunión de los actores más importantes del mundo en … esta industria, organizada en París, la presidenta del ejecutivo comunitario ha calificado como «un error estratégico» el haber abandonado esta tecnología. Von der Leyen era miembro del Gobierno alemán que en 2011 decidió cerrar las centrales atómicas después del accidente de Fukushima en Japón.
Ahora, como presidenta de la Comisión y después de que ella había impulsado desde este puesto el abandono del gas ruso para tratar de contener la guerra en Ucrania, Von der Leyen ha dado un volantazo en la política sobre la energía nuclear, que ha sido habitualmente un campo de minas para los dirigentes europeos.
En su discurso de esta mañana, Von der Leyen ha explicado que Europa carece de gas o petróleo por lo que «dependemos totalmente de importaciones costosas y fluctuantes, lo que nos coloca en una desventaja estructural en comparación con otras regiones, como nos ha registrado la crisis actual en el Oriente Medio». «Sin embargo, contamos con fuentes de energía locales bajas en carbono: la nuclear y las renovables. Juntas, pueden convertirse ahora en garantías de la solidaridad para la independencia, la seguridad del suministro y la competitividad, si las destinomos correctamente», ha añadido.
La presidenta ha explicado que durante la última década la UE ha progresado enormemente en el ámbito de las energías renovables, que han superado a los combustibles fósiles en el mix energético. Sin embargo, «mientras que en 1990 un tercio de la electricidad europea provenía de la energía nuclear, hoy esta proporción se ha reducido a alrededor del 15%. Creo que fue un error estratégico que Europa rechazó una fuente fiable y asequible de energía. baja en emisiones», ha aseverado Von der Leyen. La presidenta, a su vez, ha afirmado que «esto debe cambiar porque tanto la energía nuclear como las renovables desempeñan un papel crucial». Para la presidenta del ejecutivo comunitario, «no se trata de elegir una u otra: solo alcanzan su máximo potencial juntas. Porque lo que necesitamos es el mejor sistema energético global posible: limpio, asequible, resiliente y europeo».
