Yolanda Díaz vuelve a la carga con el estatuto del becario, una norma que pretende regular la relación entre los estudiantes en prácticas y las empresas y que este martes ha aprobado el Consejo de Ministros, aunque no cuenta con el apoyo parlamentario. El objetivo … es «acabar con un fraude brutal», ha dicho la ministra de Trabajo, después de instar al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a que se «ponga del lado de la juventud y no vuelva a golpearles en la cara». Los dardos más duros los ha vuelto a lanzar, como ya viene siendo habitual en ella, contra el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, al que ha acusado de ponerse en «del lado del fraude». «Desde que se ha hecho la foto con Milei está irreconocible», ha asegurado sobre el líder empresarial, del que también ha dicho que «está en campaña» y en contra de «las resoluciones del Supremo y de la ley».
«Es la reforma laboral para la gente joven», ha señalado Díaz sobre unos cambios que afectan a dos millones de estudiantes en prácticas, y que incluyen sanciones que podrán superar los 225.000 euros en caso de infracciones muy graves. «La norma expulsa la precariedad de la gente joven», ha asegurado también, después de recalcar que los becarios constituyen «una huida del mercado de trabajo» y una «distorsión auténtica». Según sus datos, un 22% de este colectivo tiene más de 50 años, «lo que refleja claramente los abusos».
Fue en noviembre del 2023 cuando Díaz llegó a un pacto con los sindicatos y cuando la norma también comenzó una larga travesía que no ha terminado. Chocó primero con discrepancias internas en el seno de la coalición, y siempre con la oposición tanto de las empresas como de los rectores de universidades. La reforma dota de más derechos a los becarios y exige a las empresas que compensar los gastos derivados de la actividad formativa, los de «desplazamiento, alojamiento o manutención». Igualmente, limita los becarios que pueden tener las empresas, que no podrán superar el 20% de la plantilla. La excepción serán las pymes, que sí podrán contar con dos becarios sin atender a este porcentaje.
Recorte de horas
Argumenta Trabajo que el objetivo de los cambios es acabar con los falsos becarios, estudiantes en prácticas que hacen la misma labor que un trabajador, pero sin percibir el salario correspondiente. Por ello, además de desplegar nuevos derechos, el proyecto pretende poner límites a las prácticas en las empresas. Las curriculares, que son las que se realizan durante los estudios oficiales de grado, máster o doctorado, no podrán superar el 25% de las horas concretadas en los créditos de cada titulación. Y las prácticas extracurriculares, las que no forman parte del plan de estudios, que se desarrollan también durante los estudios oficiales de grado, máster universitario o doctorado, no podrán superar el 15% de las horas que se concretan en los créditos de la titulación ni superar las 480 horas.
Se establecieron también otras obligaciones, como un programa de formación y un tutor que se encargue del seguimiento de los becarios de la empresa, así como un máximo de becarios, que no puede superar el 20% de la plantilla. Y para asegurar el cumplimiento, la ley prevé sanciones que en el caso de las muy graves, van desde los 7.500 euros hasta los 225.000 euros. Estas son las referencias a discriminación por edad, discapacidad, sexo, raza o étnica entre otras.