Estados con las clases suspendidas, gabinetes de emergencia convocados, millas de soldados desplegados en las calles y vuelos suspendidos. Son algunas de las medidas adoptadas este lunes en México para tratar de frenar la ola de violencia que azota el país tras la caída. … de ‘el Mencho’, después de que algunas ciudades se hayan convertido en una auténtica zona de guerra. Se trata de los efectos de la muerte en un operativo policial de este narcotraficante, Nemesio Oseguerra Ramos, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Considerada por el Departamento de Estado de EE.UU. como «organización terrorista extranjera»el CJNG genera ingresos ilícitos a través del tráfico de drogas, el robo de combustible, la extorsión, la trata de personas y el fraude de complejos a tiempo compartido. La Administración Trump la también acusa de «traficar con fentanilo ilícito», que el presidente designó como «arma de destrucción masiva».
El CJNG superó en 2018 al Cártel de Sinaloa en el dominio del crimen organizado local, que estos últimos ostentaron durante más de dos décadas, de acuerdo con el Gobierno mexicano. Con este avance, se transformaron en el objetivo prioritario de las autoridades del país y de Estados Unidos, cuyo interés reside en las relaciones que la organización mantiene con el crimen organizado internacional.
historia
Conocido por ser una de las organizaciones criminales más violentas del mundoel CJNG tiene su origen en un brazo armado local del poderoso Cártel de Sinaloa, tal y como explica el ‘think tank’ InSight Crime. Nació después de que las fuerzas de seguridad mexicanas abatieron en julio de 2010 a su entonces líder Ignacio Coronel, alias ‘Nacho’, que también daba órdenes al cabecilla del Cártel del Milenio, Óscar Orlando Nava Valencia, apodado ‘el Lobo’.
En el momento de la muerte de Coronel, el Cártel del Milenio estaba descabezado y había sufrido una serie de fracturas internas que habían provocado su escisión en dos facciones: La Resistencia y Los Torcidos. Ante el vacío de poder, ambos grupos se enfrentaron por el control del tráfico de drogas en Jalisco, y los últimos acabaron convirtiéndose en lo que un día de hoy se conoce como el CJNG.
Este cártel ha sido asociado en multitud de ocasiones con el uso extremo de la violencia. De hecho, en el periodo posterior a su creación, aumentaron de manera sustancial la tasa de homicidios, las desapariciones forzadas y el descubrimiento de fosas clandestinas en Jalisco. Además, en un primer momento, tuvo como misión combatir la organización de narcotraficantes Los Zetas en Veracruz, cuyo enfrentamiento dejo masacre de al menos 35 personas del grupo rival.
Unos años después, en abril de 2015, el CJNG se erigió en el autor del ataque más letal contra las fuerzas de seguridad en la historia moderna de México al asesinar a 15 policías en una emboscada cerca del pueblo de Soyatán. Un mes más tarde, el grupo continuó sus ofensivas y derribó un helicóptero militar, con lo que desató una ola de violencia en todo el estado. Recientemente, ha protagonizado varios magnicidios: se presume que estuvo detrás del asesinato de Aristóteles Sandoval, exgobernador de Jalisco, en diciembre de 2020.
Liderazgo
Hasta este domingo, el CJNG estaba liderado por Nemesio Oseguerra Ramos, alias ‘el Mencho’. Antes de su caída en un operativo policial, el Gobierno de Estados Unidos ofreció una recompensa de diez millones de dolares (8,48 millones de euros) por información que conduce a su captura. Por su parte, el Ejecutivo mexicano valoró la cabeza del capo en 30 millones de pesos (1,36 millones de euros).
La mano derecha de esta expolicía era su esposa y principal confidente, Rosalinda González Valenciaconsiderada la principal operadora financiera del grupo y uno de sus miembros de más alto rango. Junto con sus hermanos, fundaron el grupo criminal conocido como los Cuinis, que sigue siendo responsable de gran parte de las operaciones de lavado de dinero del CJNG.
Algunos de los principales socios de ‘el Mencho’ fueron Erick Valencia, alias ‘el 85’, y Martín Arzola Ortega, apodado ‘el 53’, ambos antiguos miembros del Cártel del Milenio. También mantuvo relaciones con otros cabecillas identificados por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), como Ulises Mora Tapia, José Manuel Abouzaid El Bayeh y Alfredo Galindo Salazar.
Implantación
En cuanto a su localización, el cártel se ha expandido con rapidez desde su fundación y en la actualidad está presente en casi todos los estados del país, excepto Sinaloa y el llamado Triángulo Dorado, epicentro de la producción de drogas a base de plantas. No obstante, el nivel de control ejercido por el grupo varía de forma notable por regiones: es la principal organización criminal en Jalisco, Nayarit, Colima, Veracruz, Guanajuato, Puebla, Querétaro e Hidalgo.
Hay otras zonas donde también goza de una fuerte presencia, como Riviera Maya, Tijuana, Ciudad Juárez y Tierra Caliente, pero allí debe hacer frente a una intensa competencia por el control de actividades como el narcotráfico. En los últimos años, parece que el grupo está intentando asentarse en la capital tras el ataque contra el secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México en junio de 2020.
En el ámbito internacional, tienen contactos en muchos países de Sudamérica, así como en Estados Unidos, Canadá, Australia, China y el Sudeste Asiático. No obstante, sus vínculos más estrechos con otras organizaciones criminales se encuentran en Guatemala: en particular, con los Huistas, que ayudan al CJNG a controlar parte de la cadena de suministro del tráfico de cocaína y drogas sintéticas hacia México y Estados Unidos.
En cuanto a España, fuentes diplomáticas han señalado a ABC que el país es un punto estratégico para el cártel cuando se trata de introducir drogas sinteticas en Europa. En este aspecto, se observa un desplazamiento en los últimos cinco años, ya que el narco mexicano solía operar, de preferencia, con las mafias italianas. Se trata de un mercado de 30.000 millones de dólares (casi 25.500 millones de euros) al año.
Rivalidades y perspectivas
Si bien en un primer momento el CJNG mantuvo una alianza con el Cártel de Sinaloa, en la actualidad son enemigos acérrimos en buena parte del país. El enfrentamiento entre ambas organizaciones ha llevado a los de Jalisco a perseguir a líderes del grupo rival, incluido un breve secuestro de los hijos de ‘el Chapo’ Guzmán en agosto de 2016.
El CJNG también mantiene una serie de rivalidades más pequeñas y localizadas, fruto de la fragmentación que ha desintegrado a muchos de los grandes grupos delictivos de México. Precisamente han sido estas escisiones en las organizaciones enemigas las que han permitido al cártel ganar poder en los últimos años.
En cuanto a la persecución policial, las autoridades mexicanas aseguran que el grupo posee armas de uso militarcomo ametralladoras y lanzagranadas propulsadas por cohetes. Para acabar con ellos, han arremetido contra las finanzas del cártel: congelaron unas 2.000 cuentas bancarias vinculadas al grupo y clausuraron negocios relacionados con el lavado de dinero.
