El incremento observado en el galón de diésel y gasolina en la última semana, asociado al conflicto geopolítico internacional, repercutirá en la inflación, confirmaron este lunes 9 de marzo las autoridades del Banco de Guatemala (Banguat) y de la Junta Monetaria (JM).
Además, se anticipan los efectos denominados de “segunda vuelta” por el ciclo de precios altos en los combustibles, que impactarán otros productos, sobre todo en la división de alimentos y servicios, una vez se reflejan en la cadena de costos.
En la sesión de la Junta Monetaria celebrada el pasado miércoles 4 de marzo, se presentaron varios análisis sobre la producción, oferta y consumo de petróleo y sus derivados a escala global, así como la importancia del estrecho de Ormuz para la navegación marítima de crudo.
Durante una conferencia de prensa, las autoridades explicaron que de momento no se tiene una cifra exacta de cuánto podría subir la inflación por el precio del petróleo y los combustibles, aunque todo dependerá de la evolución y duración del conflicto geopolítico.
En todo caso, sí reconocen que habrá presión inflacionaria en marzo por el aumento en el precio del galón de gasolina y diésel.
Crisis petrolera genera incertidumbre en precios
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el ritmo de la inflación —que es la alza generalizada de precios en la economía— en febrero fue de 1,56%, mayor que el 0,96% registrado en enero. La inflación intermensual fue de 0,39% y la acumulada, de 0,16%.
Álvaro González Ricci y José Alfredo Blanco Valdés, presidente y vicepresidente del Banco de Guatemala (Banguat), declararon que este caso, como muchas crisis, tiene un efecto internacional que depende de cuánto dure el conflicto y de su intensidad, es decir, hasta cuánto puede escalar.
También se explicó que hay tres países involucrados directamente, pero que otros países de Medio Oriente están siendo afectados y que el conflicto podría tornarse regional, aunque de momento no se le asigna una probabilidad alta.
“Este es un tema que genera incertidumbre y costos, porque ante la interrupción del paso de cargueros de petróleo a través del estrecho de Ormuz, se deben utilizar rutas alternas que resultan más caras”, se explica.
Asimismo, se dio a conocer que por el estrecho de Ormuz pasa alrededor del 20% de la oferta mundial de petróleo.
La oferta mundial de petróleo es de 100 millones de barriles diarios, y por esa vía se transportan unos 20 millones de barriles al día, por lo que su importancia es significativa.
Condiciones de mercado fijan precio del crudo
En la conferencia se explicó que el precio internacional del barril de petróleo es afectado por diversos factores de mercado: la oferta y el consumo (demanda), que son los que determinan el precio.
Además de estos factores clave, el precio también está determinado por el nivel de inventarios de petróleo con que cuentan los países para enfrentar una demanda de corto plazo, así como por el comportamiento del mercado financiero.
Este es un tema que genera incertidumbre y costos, porque ante la interrupción del paso de cargueros de petróleo a través del estrecho de Ormuz, se deben utilizar rutas alternas que resulten más caras.
Durante la conferencia también se explicó que el 90% del precio del barril de petróleo está determinado por las condiciones de mercado. Asimismo, se aclaró que existe especulación, sobre todo en los contratos, lo cual influye en la formación del precio.
En el 2025 hubo una sobreoferta de petróleo de 106 millones de barriles diarios, frente a una demanda de 103,6 millones de barriles diarios, por lo que se produjo 2,7 millones de barriles diarios adicionales.
Para el 2026 se proyecta una oferta de 108 millones de barriles diarios y una demanda de 105 millones, reiteraron las autoridades.
Alza del petróleo presiona precios internos
En la conferencia se dio a conocer que se elaboran escenarios sobre hasta dónde puede llegar el precio del petróleo y, aunque la volatilidad es alta, se debe tomar como referencia el precio medio.
El precio promedio del barril de petróleo a finales de febrero se ubicó en US$60 y “el asunto es cuánto tiempo dure para que pueda afectar el precio medio y trasladarse a los precios internos. Las estaciones de servicio ya trasladaron los precios, lo cual fue casi inmediato y eso genera un incremento de costos tanto para los hogares como para las empresas, que es el efecto de primera vuelta”.
Se ejemplificó que si los precios del petróleo aumentaran 10%, los combustibles internos subirían en una proporción similar. Sin embargo, no serían los únicos afectados, ya que otros precios relacionados con los combustibles, como el GLP, la tortilla o el pan, también aumentarían, lo cual genera el efecto inflacionario.
Este será el ejercicio que los equipos técnicos tendrán que llevará a cabo próximamente.
Autoridades advierten presión inflacionaria
En la situación actual, se explicó que Guatemala tiene una posición mejor que otros países, ya que el nivel de inflación es menor al 1%, lo que se conoce como condiciones iniciales.
Estas condiciones significan una inflación baja y un crecimiento económico por encima del potencial.
Sobre otros países, se explicó que, en términos generales, presentan un crecimiento económico por debajo del potencial y dificultades para reducir la inflación, por lo que se mantiene un monitoreo constante y existe preocupación por lo que ocurre en el mercado internacional.
Los funcionarios de la banca central mencionaron que una crisis en el petróleo puede tener efectos “perniciosos” no solo para Guatemala, sino para el mundo, “pero la inflación va a aumentar”, advirtieron.
Conflicto petrolero eleva incertidumbre económica
También se manejó un escenario en el que, si el fenómeno es temporal y no escala, los precios se estabilizarían y luego volverían a disminuir. En ese caso, sería un choque temporal que afectaría los precios y posteriormente se corregiría.
El otro escenario es que, si el conflicto se convierte en un problema de mayor duración e intensidad, la situación sería diferente y se tendrían que realizar nuevos análisis; Sin embargo, por el momento no es el escenario que se observa.
En todo caso, se reiteró que los niveles de incertidumbre siguen siendo altos y que se analizan los posibles efectos en el crecimiento económico. No obstante, las condiciones iniciales de Guatemala son favorables, aunque el petróleo y sus derivados constituyen un insumo importante para las empresas, lo que podría elevar los costos de producción y, con precios más altos, influir en la demanda.
Esto podría implicar menor actividad económica, aunque por ahora no se percibe una afectación significativa, a menos que aumenten la intensidad y la duración del conflicto.
Otra relación es que, al aumentar el precio del petróleo, también aumentan los fertilizantes, los alimentos y los costos del transporte marítimo a escala global.
