El pasado fin de semana, el Gobierno sirio y los kurdos llegaron a un nuevo acuerdo para que las fuerzas kurdas se integren en los cuerpos de seguridad estatales y entreguen el control de los territorios en el norte y este del país que han dominado y gobernado desde hace una década, en el marco de la guerra en Siria.
Sin embargo, la violencia entre las fuerzas gubernamentales y las kurdas que estalló a principios de este año en Alepo (noroeste de Siria) ha continuado en las zonas disputadas y se teme que el acuerdo para la integración fracase de nuevo.
