El conflicto bélico en Irán entra en la tercera semana con Israel eliminando, sin ninguna dificultad, a los altos mandos de la cúpula militar y política iraní, y con Teherán comenzando una guerra de desgaste para minar la moral (y la fuerza militar) del ejército. … hebreo. La Guardia Revolucionaria ha dado un paso más en su respuesta a la muerte del jefe de seguridad nacional, Ali Lairjani, el número dos del fallecido Ali Jamenei, con el lanzamiento de bombas de racimo para debilitar la cúpula de hierro.
No es la primera vez que Irán utiliza este tipo de armamento, en la guerra de los Doce Días emplearon misiles balísticos con bombas de racimo contra zonas residenciales en Israel. Amnistía Internacional denunció este tipo de material militar al ser armas «intrínsecamente indiscriminadas» que ponen en peligro la vida de civiles y suponen un «desprecio al derecho internacional humanitario».
En esta Operación Promesa Verdadera 4, Teherán ha intensificado los ataques con bombas de racimo, este miércoles se han reportado daños materiales en ocho lugares del centro de Israel y en varios puntos del área metropolitana de Tel Aviv así como el fallecimiento de dos personas.
Un edificio dañado por un ataque con misiles en Ramat Gan, en las afueras de Tel Aviv.
(AFP)
Qué son las bombas de racimo
Irán está desplegando su arsenal militar para contrarrestar los ataques de Israel y Estados Unidos. La Guardia Revolucionaria ha ejecutado la 60ª oleada con bombas de racimo para impactar en territorio israelí. Teherán ha comenzado a utilizar estas municiones en la tercera semana de la guerra, el primer objetivo hace dos días fue contra el complejo de fabricación de Rafael Advanced Defense Systems, la armas emblemática empresa estatal de defensa responsable de los desarrollos como la Cúpula de Hierro. Denuncian que estas instalaciones suministran hardware y software para tentar contra la población civil iraní.
Las bombas de racimo son municiones convencionales diseñadas para dispersar o liberar pequeñas submuniciones explosivas, pueden ser lanzadas desde aeronaves o sistemas terrestres como artillería, cohetes y misiles, según explica la ONU. Las submuniciones, cada una con aproximadamente 2,5 kilogramos, se dispersan en un área de 16 kilómetros. Tienen múltiples diseños: algunos explotan justo antes de tocar el suelo, otras detonan al impactar y otras explotan solo al ser pisadas.
Restos de bombas de racimo en la localidad de Slatino, en la región de Járkov (Ucrania).
Son muy valiosas durante las guerras por ser consideradas como armas de economía de fuerza. En una única munición pueden alcanzar o destruir numerosos objetivos dentro de su zona de impacto reduciendo la necesidad de desplegar múltiples sistemas de armas. Las organizaciones de derechos humanos son críticos con este tipo de bombas porque muchas de ellas no se detonan en el momento del impacto y explotan cuando los civiles se las encuentran posteriormente.
La Convención sobre Municiones en Racimo -en vigor desde 2010- prohíbe el uso, la producción, el almacenamiento y la transferencia de municiones en Racimo. Amnistía Internacional ha instalado a todos los Estados que no se han adherido a la normativa, incluidos Irán e Israel, a que se incorporan a ella y cumplen estrictamente sus términos. Al menos 75 países almacenan actualmente munición en racimo, según Human Rights Watch.
La defensa de Israel
Los sistemas de defensa de Israel están desarrollados para interceptar múltiples amenazas, sin embargo un lanzamiento masivo con misiles de alta velocidad y cargas complejas puede superar su capacidad de respuesta.
Cuando Israel intercepta un misil de racimo se abren distintos escenarios. A veces la ojiva se abre liberando las submuniciones al aire (de ahí que el cielo se ilumina como si fueran fuegos artificiales); otras veces el sistema de defensa alcanza el cuerpo del misil, pero no la ojiva esto provoca que se desvíe de su trayectoria pero siga su curso liberando submuniciones, y por último cuando se logra impactar contra el artefacto antes de se abra la ojiva, el proyecto queda destruido.
Las últimas informaciones apuntan a que Israel se estaría quedando sin interceptores de defensa aérea, según confirma ‘The Times of Israel’. La guerra de los 12 días redujo su arsenal de misiles antibalísticos, el ejército habría interceptado en aquel entonces 273 de los 322 proyectiles lanzados por Irán, según un centro de investigacion de washington.
Estados Unidos habría trasladado parte de su sistema de defensa de antimisiles THAAD de Corea del Sur a Oriente Próximo para ayudar a Israel y asumir una mayor responsabilidad para defender la región, como indica ‘El Correo de Washington’.
