El régimen cubano informó este jueves sobre la desarticulación de una red internacional de narcotráfico que, según su versión, operaba desde Estados Unidos con apoyo de cubanos residentes en la isla.
El reporte fue transmitido por el Noticiero Nacional de Televisión y presentado como un éxito de las autoridades frente a las drogas sintéticas que intentaban introducirse en el país.
De acuerdo con la información oficial, la operación impidió que más de un millón de dosis de cannabinoides sintéticos, conocidos como químico o papelito, llegaran a manos de la población.
Las drogas eran introducidas mediante envíos aéreos en envases de yogurt, gelatina, suplementos alimenticios y medicamentos, para luego ser procesadas con precursores químicos como la acetona y distribuidas en varios municipios de La Habana, entre ellos San Miguel del Padrón, Regla y Diez de Octubre.
Arnoldo Ramos, jefe de la Sección de Investigación Criminal, explicó que entre los implicados figura un cubano residente en Florida junto a otros tres individuos radicados en la isla, presuntamente encargados de coordinar el ingreso de las sustancias y su comercialización interna.
En el operativo fueron detenidas 24 personas y se incautaron más de 11 millones de pesos cubanos, varios vehículos, viviendas y materiales utilizados en la manipulación de las drogas.
Las autoridades afirmaron que el dinero decomisado sería enviado al exterior para financiar nuevas operaciones ilícitas y que el gobierno cubano informó al de Estados Unidos sobre los ciudadanos implicados radicados en Florida, sin haber recibido respuesta sobre las solicitudes de cooperación o extradición.
El jefe del órgano especializado antidrogas, Yoan Saporta, señaló que durante los registros se ocuparon jeringuillas, guantes, mascarillas y otros instrumentos empleados en la elaboración del narcótico.
El reporte televisivo concluyó resaltando la política de tolerancia cero frente al narcotráfico y reiteró que Cuba no constituye tránsito ni almacén de drogas.
En los últimos días, el régimen ha intensificado su discurso sobre seguridad y control interno, presentando operativos de este tipo como prueba de su efectividad, en un intento por reforzar su imagen internacional y desmarcarse de cualquier vínculo con el tráfico de drogas en la región.
El régimen cubano asegura que la droga sintética más extendida en la isla, conocida como “química”, proviene de Estados Unidos y que en los últimos dos años se frustraron más de 70 operaciones de tráfico.
El Ministerio del Interior atribuye el aumento de estas sustancias al uso de mensajería privada y pagos en criptomonedas para eludir los controles aduanales.
Ante señalamientos internacionales, el gobierno salió a defender su política de “tolerancia cero” y negó cualquier vínculo con el narcotráfico.
En una rueda de prensa, altos funcionarios Acusaron a Estados Unidos de crear una amenaza militar en el Caribe y rechazaron las revelaciones del exgeneral venezolano Hugo “El Pollo” Carvajal, quien había implicado a Cuba en el diseño del Cártel de los Soles.
