Prometedores resultados clínicos del medicamento cubano Jusvinza en pacientes afectados por artritis crónica post-chikungunya fueron presentados este lunes en una reunión de científicos e investigadores con el presidente Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero, según un despacho de prensa de la Presidencia de la República.
Los estudios preliminares sugieren que el fármaco, originalmente desarrollado para tratar la artritis reumatoide y la covid-19, podría convertirse en una herramienta clave para frenar la progresión inflamatoria en quienes sufren secuelas del virus.
La jornada reunió a expertos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), investigadores clínicos y especialistas en reumatología.
Díaz-Canel resumió el espíritu del encuentro con una frase: “Aquí hay resultados”. La afirmación reflejó el optimismo generado por los datos parciales de los ensayos realizados en La Habana y Matanzas desde diciembre de 2025.
El doctor Julio Esmir Baldomero Hernández, director de Investigaciones Clínicas del CIGB, adelantó que el informe final estará listo en marzo, con evaluaciones a largo plazo sobre seguridad y persistencia del efecto terapéutico. El estudio, dijo, cumple con las buenas prácticas clínicas y fue avalado por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos (CEDMED) tras una inspección temprana.
Jusvinza, la esperanza cubana contra la artritis reumatoide
Un medicamento reposicionado
Jusvinza es un producto biotecnológico cubano que regula la respuesta inmune y controla la hiperinflamación. Aunque no fue concebido para el chikungunya, su reposicionamiento ha mostrado beneficios en pacientes con artritis crónica postviral.
La doctora María del Carmen Domínguez, investigadora principal, explicó que el reto científico consistió en trasladar la experiencia previa en artritis reumatoide y covid-19 hacia un esquema de administraciones repetitivas, con resultados talentosos en seguridad y mejoría clínica temprana.
Aunque los resultados son preliminares, la comunidad científica cubana confía en que Jusvinza pueda convertirse en un tratamiento de referencia para pacientes con artritis crónica post-chikungunya. El reto ahora será consolidar la evidencia clínica, garantizar la producción a escala y definir protocolos consensuados que integren rehabilitación y farmacoterapia.
La voz de los especialistas.
El doctor Miguel Hernán Estévez del Toro, director del Hospital Hermanos Ameijeiras y reumatólogo, subrayó que un porcentaje de pacientes evoluciona hacia una artropatía crónica inflamatoria, comparable en mediadores a la artritis reumatoide. “Contar con un medicamento capaz de frenar esa progresión será muy beneficioso”, afirmó.
Estévez anunció además una encuesta nacional impulsada por el Ministerio de Salud Pública y la Sociedad Cubana de Reumatología para consensuar pautas de tratamiento y rehabilitación. El documento resultante, dijo, servirá como guía para posicionar a Jusvinza en el manejo de estas secuelas.
Los expertos coincidieron en que los avances con Jusvinza representan un “resultado de país”, fruto de la capacidad científica nacional y de la apuesta por la biotecnología como respuesta a emergencias sanitarias.
A de una dolencia que ha mostrado el rostro de su complejidad, el Doctor Miguel Hernán Estévez del Toro, director del Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras y experto reumatólogo cubano, destacó hacia el final de la reunión: “Estamos frente a una enfermedad por la cual habrá un porciento de pacientes que van a terminar los tres meses de evolución e irán hacia una artropatía crónica inflamatoria”.
“Tan temprano como la administración de cuatro a seis dosis en los pacientes de Jusvinza han mostrado respuesta terapéutica ya desde aquí hemos visto un resultado significativo… Hemos logrado que los síntomas generales de los pacientes como el decaimiento y el sueño se hayan mejorado a partir de la segunda administración del medicamento”, refirió, por su parte, el Doctor Jorge Gómez, especialista en Reumatología del Hospital Clínico Quirúrgico “10 de octubre”.
Epidemia en descenso, saldo mortal y estadísticas controversiales
La reunión también abordó la situación epidemiológica. Según datos oficiales, Cuba acumula desde julio de 2025 hasta enero de 2026 50.101 casos de chikungunya y 55 muertes, en su mayoría menores de edad.
La viceministra de Salud, Carilda Peña García, informó que la tasa de incidencia descendió a 19,73 en la última semana, aunque reconoció que la mayoría de los casos son sospechas clínicas y no confirmaciones de laboratorio.
El país enfrenta además un brote paralelo de dengue, con más de 25 000 contagios reportados en 2025. La combinación de ambas arbovirosis ha tensionado el sistema sanitario, limitado por la crisis económica y la dramática escasez de insumos médicos.
La tercera parte de la población cubana se ha infectado de arbovirosis, según autoridades
En noviembre de 2025, el doctor Francisco Durán, director nacional de Epidemiología de Cuba, declaró en el programa televisivo Mesa Redonda que aproximadamente una tercera parte de la población se había contagiado en los últimos meses de dengue, chikungunya y otras arbovirosis.
Durante la emisión, dedicada a la crítica situación sanitaria en la isla, las autoridades reconocieron por primera vez que el país enfrentaba una epidemia. Durán, figura conocida por su rol durante la pandemia de COVID-19, desmintió que el 90 % de los cubanos estaban infectados, como se había difundido en redes sociales, pero admitió que las evaluaciones mostraban porcentajes cercanos al 30 %.
Ese cálculo equivale a alrededor de un tercio de la población cubana, que según cifras oficiales rondaba los 9,7 millones de habitantes al cierre de 2024.
De acuerdo con esas estimaciones, el número de enfermos superaría los tres millones, aunque el especialista no ofreció una cifra exacta. Las declaraciones reflejaron la magnitud de la crisis epidemiológica que atraviesa el país y la necesidad de reforzar las medidas de control y atención médica frente a la propagación de estas enfermedades transmitidas por mosquitos.
Los arbovirus han encontrado en Cuba un terreno fértil para extenderse debido a la grave crisis económica del país, lo que limita la capacidad de prevención —principalmente mediante la fumigación masiva contra los mosquitos—, el control —con prueba para confirmar el tipo de enfermedad—, la atención a los enfermos, por falta de medicamentos y otros insumos sanitarios, además de la escasa higiene pública en los segmentos urbanos dado el quiebre de los servicios de recolección de basura doméstica.
