El Gobierno de Cuba explicó su “compleja” situación financiera a sus principales acreedores, reunidos en el Club de París, durante una reunión celebrada en la capital francesa.
El de este miércoles fue un encuentro de seguimiento al acuerdo alcanzado un año atrás, cuando ambas partes convinieron en reordenar el pago de la deuda de Cuba con esa agrupación y darle a la isla mejores condiciones para ello.
La delegación cubana estuvo encabezada esta vez por el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva, quien al parecer ha tomado el relevo del fallecido Ricardo Cabrisas como negociador con los acreedores de la isla.
Pérez-Oliva, sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro y quien ya había sustituido a Cabrisas al frente del ministerio de Comercio Exterior, estuvo acompañado por el ministro cubano de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro, el embajador en Francia, Otto Vaillant, y otros funcionarios.
Según reportó la agencia Prensa Latina (PL)la comitiva antillana expuso al Club de París la actual situación económico-financiera del país, “la cual definió como compleja”, en referencia a la profunda crisis en que se encuentra la isla desde hace más de seis años.
En ese sentido, la parte cubana subrayó que las sanciones de EE.UU. se han recrudecido hasta “niveles sin precedentes” durante el segundo mandato de Donald Trump, medidas que constituyen “el principal obstáculo” de la isla para su desarrollo.
Además, la comitiva liderada por Pérez-Oliva también abordó “recientes decisiones” adoptadas por La Habana “para impulsar la economía con un enfoque basado en el desarrollo sostenible”.
Club de París accede a reordenar “con mejores condiciones” el pago de la deuda de Cuba
Mantener los “vínculos constructivos”
Por su parte, los principales acreedores de Cuba reconocieron los “esfuerzos” de Cuba para cumplir con sus acuerdos en materia de devolución de las deudas contraídas, según PL.
Tanto la delegación de la isla como sus contrapartes —encabezados por el copresidente del Club de París, Thomas Revial— subrayaron su compromiso con “la preservación de los vínculos constructivos alcanzados”.
De igual forma, “destacaron el papel de Francia al frente de la Secretaría del grupo de acreedores”, según el despacho de prensa.
Cuba y el Club de París —que reúne a una veintena de países acreedores— acordaron en enero de 2025 modificar los términos de los acuerdos de 2021 y 2015 ante la imposibilidad cubana para cumplir sus compromisos.
El grupo de acreedores indicó entonces en un comunicado que el nuevo pacto ofrecía a La Habana “condiciones más ventajosas para hacer frente a sus dificultades económicas y financieras en los próximos años”, así como la posibilidad de “preservar” las relaciones financieras entre las partes.
Cuba firmó en 2015 un acuerdo histórico con el Club de París, que le condonó 8500 millones de dólares de una deuda total de 11 mil millones, con el compromiso de La Habana de pagar en plazos la importación restante hasta 2023, recuerda la agencia. EFE.
Sin embargo, la isla incumplió parcialmente sus obligaciones en 2019, y en 2020, en plena crisis económica por la pandemia, se declaró incapaz de satisfacer los pagos correspondientes. Entonces solicitó una moratoria de dos años para un total de unos 200 millones en pagos atrasados.
El Club de París solo ganó retrasar un año los plazos, con la posibilidad de renegociar ya mediados de 2021 se acordó un plazo adicional para los compromisos adquiridos en 2015. Ello volvió a reorganizarse con el acuerdo del año pasado.
La reunión de este miércoles se produjo en medio del agravamiento de la crisis en la isla, cuya economía se ha contraído un 15% en los últimos cinco años, según cifras oficiales, bajo los efectos de la pandemia, las sanciones estadounidenses y las hasta ahora fallidas políticas económicas y monetarias del Gobierno.
