Un operativo policial en Centro Habana terminó con el arresto de siete personas que presuntamente se dedicaban a la venta ilegal de medicamentos en una concurrida zona de la capital cubana, informó una fuente vinculada al Ministerio del Interior (Minint).
El perfil “El Cubano Campo” en Facebook reportó este martes la redada ejecutada por policías vestidos de civil en el parque El Curita y sus alrededores, donde fueron detenidos seis mujeres y un hombreque cargaban bolsos llenos de cajas, blísteres, frascos y tubos con distintos fármacos.
Citando a fuentes no identificadas, el perfil señaló que el grupo se dedicaba a vender medicamentos controlados -incluidas algunas de efectos similares a las drogas-, en su mayoría de producción nacional.
Según la nota, testigos “vieron llegar a varios policías vestidos de civil que al parecer ya tenían bien ubicados a los revendedores y fueron directo a ellos”.
Los agentes les incautaron los medicamentos, entre ellos carbamazepina (que se emplea en el tratamiento de enfermedades y trastornos mentales), y los detuvieron.
La publicación concluyó con una reflexión polémica que generó fuertes opiniones de los usuarios.
“En ocasiones nos preguntamos, ¿porque los detenidos si es la única opción que tenemos para adquirir los medicamentos que necesitamos?”, manifestó El Cubano Fiel. “Pero no sacamos la conclusión de que la mayoría de los medicamentos que revenden esas personas son de producción nacional y salen de los pocos medicamentos que entran a la farmacia y los sacan por la izquierda”.
Varias personas alegaron que el mercado informal se ha convertido en la única opción ante la persistente falta de medicamentos en las farmacias estatalesal tiempo que criticaron la ineficacia del gobierno para garantizar el suministro de medicamentos básicoslo que obliga a enfermos y familiares a dependiente de los revendedores para obtenerlos, a costos elevados, muchas veces prohibitivos para la mayoría.
También cuestionaron a las autoridades por no controlar la venta estatal de los medicamentosignorar -e incluso ser cómplices- de su “desvío” y comercialización ilícita por parte de jefes y empleados de las farmacias a los revendedores, quienes los acaparan antes de que la población pueda adquirirlos.
“Aquí en Puerto Padre ya ni vemos medicamentos en farmacias de producción nacional, salvo unos pocos de vez en cuando, así que hay que investigar de dónde salen esos, la raíz del problema”, advirtió una residente en Las Tunas.
“Cuando hagan las cosas bien estatalmente los revendedores se van a extinguir”, aseguró otra mujer, y reconoció: “Quizás es la única forma que tenemos de encontrar el medicamento para nuestros familiares”.
“Exacto, esos medicamentos de producción nacional salen de las farmaciaspor eso es que cuando voy a comprars nunca alcanzo, al igual que las demás personas”, lamentó una tercera.
“Y ahora dónde c*** compro mis pastillas de la presión, si en la farmacia no hay nunca”, protestó otra mujer de La Habana.
La víspera, la policía informó de la ONU operativo similar en MorónCiego de Ávila, que igualmente desató en redes sociales numerosas reacciones de molestia e indignación. Los usuarios reprobaron que se actúe sólo contra las consecuencias de un problema que se ha vuelto recurrente en el país y no se haga nada para solucionar sus causas: la crónica escasez de medicamentos.
A mediados de año, el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, reconoció la crisis estructural sin precedentes que atraviesa el sistema sanitario cubano, marcada por una cobertura de apenas el 30% del cuadro básico de medicamentos y con un deterioro generalizado de los servicios médicos.
El Minint y la Policía realizan operativos frecuentes contra la venta ilegal de fármacos, entre ellos los que tienen efectos psicotrópicos o actúan sobre las funciones mentales; y también contra la tenencia y gasto de drogas ilícitas, como los cannabinoides sintéticos o “químicos”, cuyo tráfico y consumo se han disparado a niveles sin precedentes en los últimos años.
De acuerdo con datos difundidos en septiembre por el Minint, más de 1,500 personas habían sido arrestadas por delitos relacionados con drogas desde inicios del año. Además, se incautaron 81 kg de narcóticos, 11.000 plantas, 23.000 semillas, cinco armas de fuego y bienes de traficantes, y fueron desarticuladas cinco redes delictivas que operaban desde el Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana.
En su intento por detener la escalada delictiva asociada a las drogas, el régimen ha desatado una ofensiva judicial nacional, con juicios ejemplarizantes y el endurecimiento de las sanciones penalesque incluyen condenas de hasta 20 años de cárcel para quienes cometan delitos vinculados con los estupefacientes.
