El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, devenido en enemigo político del Gobierno de Daniel Noboa, ha sido detenido en su domicilio la madrugada de este martes dentro del caso Goleada. Este investiga una presunta estructura de delincuencia organizada dedicada a lavado de activos y … defraudación tributaria. La noticia, difundida en la cuenta X del Ministerio Fiscal ha causado asombro, a pesar de que el mismo alcalde había anticipado que irían por él. Otras diez detenciones, incluidos los hermanos del alcalde, Antonio y Xavier, se produjeron a la par dentro del mismo caso. Antonio Álvarez es presidente del Barcelona Sporting Club (BSC).
Álvarez fue llevado al Cuartel Modelo. Posteriormente, se anunció que sería trasladado a Quito. Su abogado, Ramiro García, ha señalado que la defensa del alcalde no había sido notificada formalmente sobre los cargos que motivaron su detención. Además, García ha conocido por versiones de colegas abogados que serían llevadas a la Unidad Judicial de Iñaquito. A su criterio, se trata de una «cortina de humo» en medio del juicio político en contra del presidente de la Judicatura, cuyo caso se decidiría esta misma semana en la Asamblea Nacional.
La Fiscalía remarcó que el alcalde no portaba el «grillete electrónico» que le habían colocado para evitar el riesgo de fuga. Entre los indicios levantados durante los allanamientos consisten teléfonos móviles, dispositivos USB, ordenadores, dinero en efectivo y documentos que guardarían relación con la investigación. Aquiles Álvarez también es investigado por la Fiscalía en el llamado caso Triple A por supuesto tráfico de combustibles. La audiencia, que se había fijado para el 31 de enero pasado, fue diferida.
Las primeras reacciones a la detención llegaron desde la Vicealcadía de Guayaquil. Su titular, Tatiana Coronel, cuestionó la detención. Señaló que Álvarez, de quien dijo que llegó a la Alcaldía con la Revolución Ciudadana, es una de las «voces de oposición más frontales del país», que ha defendido las autonomías de los gobiernos locales.
Mientras, la prefecta de Pichincha, Paola Pabón, se solidarizó con Álvarez y expresó su rechazo absoluto a la detención. «Basta de usar la guerra judicial para resolver los conflictos políticos», escribió en X. Desde Bélgica el expresidente Rafael Correa, citando una noticia de la detención, escribió: «¡Qué es esto! Mientras tanto con uñas y dientes quieren tener al narcotráfico dirigiendo la justicia. Ya basta».
Casi de inmediato a la detención del alcalde de Guayaquil, decenas de personas se concentraron en los exteriores del Cuartel Modelo de la ciudad, donde se encontraba el alcalde detenido, para expresarle su solidaridad. Llegaron con pancartas y camisetas con el mensaje «Aquiles estamos contigo».
En la Unidad del Complejo Judicial Norte, en Quito, se colocaron vallas en los exteriores y se protegió el acceso a los estacionamientos en espera de la llegada del alcalde de Guayaquil, cuya detención ha sacudido el ambiente político del Ecuador.
